ALTUNA NO DEBIÓ SER SANCIONADO

ALTUNA NO DEBIÓ SER SANCIONADO

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¿Cómo viste la polémica definición del TRV6? Compartamos las imágenes. Aquí la opinión que argumenta por qué el ganador no debió ser penalizado en Salta.

En una temporada por demás agitada, con controversias de toda clase, el final no podía ser distinto. Hasta en la última curva del año hubo polémica. Y más en un desenlace con una resolución abierta, impactante. En definitiva es lo que aspira toda actividad deportiva: un resultado incierto hasta el último segundo. Pasa en el básquetbol, con el tiro sobre la chicharra, o en el automovilismo americano, con la aceleración a pleno entre dos trompas a la par en los óvalos que sostienen las banderas amarillas como atenuantes para llegar a ese final…

El TRV6 no sólo que esperó hasta el último segundo. Fue hasta la milésima, ya que en la pista la definición de la carrera y del campeonato se resolvía por apenas 9 milésimas de segundo. Ni en un pestañeo puede lograrse esa ínfima diferencia.

Ganó Mariano Altuna en la pista por sobre Agustín Canapino, los dos firmes candidatos a la corona. Sin embargo, en la última curva se produjo la maniobra que derivó en la definición sobre los escritorios, ya que las autoridades deportivas sancionaron a Altuna, por lo que el triunfo y el título quedó en manos de Canapino.

Veamos las imágenes y observemos en detalle: Altuna intentó el sobrepaso en la única opción que tenía, en ésa curva a la izquierda. Se metió el hueco y allí se produce el roce, en definitiva el que condena al piloto de Lobería.

 


Ese toque es el clásico que se produce para quitarle tracción al que marcha adelante y a partir de allí, inmediatamente, se lo supera fácilmente, porque el de atrás ya viene acelerando. Pero toda maniobra de toque tiene un principio y un fin, que lo determina la consecuencia del mismo roce.

En este caso, y aquí están las imágenes, tras el toque de Altuna, es Canapino el primero en acelerar (a partir de 0:16 del video d ela transmisión de Carburando). De hecho, el arrecifeño gana metros aumentando su posición de vanguardia en la primera aceleración rumbo a la bandera de cuadros.

A partir de allí, ambos pugnan con los roces de costado. Y en esa puja, tanto Canapino como Atuna se hacen tiempo para complicarle la aceleración a su oponente. En esa pequeña acción, Altuna, quizá por contar con el auto más “entero” que Canapino, logra la mejor aceleración final. Suficiente para pasar por apenas 9 milésimas de segundo antes que su rival.

No coincido con la sanción. Así como en el fútbol no todas las manos en el área son penal, tampoco todos los toques son penalizables. “El toque no fue crítico”, comentó el ingeniero argentino Enrique Scalabroni respecto de esta situación, al hacer alusión que no se sacó ventaja por el roce producido en la curva.

Todas las opiniones son válidas. Todo es al límite. Pero la reiteración de las imágenes acentúan ésta visión sobre el incidente: Altuna no debió ser sancionado.

 

 

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