AQUEL FUEGO TRIUNFAL DE TRAVERSO

AQUEL FUEGO TRIUNFAL DE TRAVERSO

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Se cumplen 29 años de una de las victorias más recordadas del ídolo: cuando se impuso con la Fuego en llamas en el TC 2000. Mirá las imágenes.

Quedó en la memoria colectiva. No sólo del ambiente automovilístico. Del deporte en general. El fuego es de lo más temido en el automovilismo. Y sin embargo, con aquella Renault Fuego en llamas, cruzó primero la bandera de cuadros en esa final del TC 2000 en General Roca, frente al ataque de Silvio Oltra.

“¡Ganó Traverso!”, fue el grito desesperado y casi inverosímil por la épica victoria que la televisión mostraba aquel 3 de abril de 1988, cuando la máquina blanca apenas frenaba unos metros después de la línea de sentencia y desde el habitáculo envuelto por las llamas y el humo, salía la figura enorme de Juan María Traverso, que en ese momento y sin darse cuenta construía uno de los pilares más fuerte de su figura de ídolo.

 


“El conducto de aceite que se había cortado de la cupe de Juan Maria hacia que el lubricante cayese por todos lados, pasando por la rueda trasera derecha de la Fuego blanca y bañando el parabrisas de la dorada de Oltra. El resto se desparramaba sobre el piso y ponía la pista casi intransitable, por lo menos al ritmo de los tiempos que venían haciendo los punteros. Así fue que Traverso fue elevando sus tiempos de giro a razón de casi un segundo por vuelta, mientras hacia malabares para llevar la Fuego en medio de una humareda infernal que la envolvía por todos lados e invadía el habitáculo. Medio ahogado por el humo que producía el aceite al derramarse sobre los escapes calientes, Traverso abrió totalmente la ventanilla para poder respirar y, mientras trataba de "adivinar" donde estaban la pista.., y también el campeón”, fue el relato escrito por el periodista Néstor Carbia en la revista Corsa.

¿Qué dijo Traverso aquel domingo patagónico? Así lo reflejó la revista: “Esta victoria se la dedico al equipo de mecánicos que hicieron un trabajo impecable para entregarme este auto. Fue clave lo que se hizo en los refuerzos del auto luego de las pruebas del Cabalén en las dos semanas anteriores. Al respecto quiero reconocer el valor que tuvo la labor de Angel Guerra para detectar los problemas que tenían los autos y posibilitar que pudieran ser corregidos. Esas vueltas finales fueron realmente terribles. El habitáculo se llenó de humo, no veía nada.
Tuve que abrir la ventanilla para poder respirar. Los tiempos de vuelta se fueron para arriba porque el aceite mojaba una rueda trasera y la Fuego se puso ‘intenible’; si la carrera tenía una vuelta más creo que no llegaba porque ya había comenzado a bajar la presión de aceite y a mermar el rendimiento del motor”.

Victoria de Traverso, seguido por Oltra y por Osvaldo “Cocho” López, en un total dominio de las Fuego. Ese día el fuego fue protagonista y elevó el nivel de idolatría que origina un ya emblemático Juan María Traverso.

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