DÍA 10: ACÁ SOMOS TODOS IGUALES

DÍA 10: ACÁ SOMOS TODOS IGUALES

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Con la etapa maratón, compartimos con los pilotos el anochecer boliviano en el regimiento de Uyuni.

UYUNI, Bolivia.- El regimiento pareciera haberse quedado en el tiempo. Grandes portones, como los que se advierten en la serie El Zorro, pero en lugar de guardias con caras de malos, aquí la cortesía desborda en cada rincón. Fuera de la antigua fortaleza, la multitud se agolpa para observar la llegada de la caravana del Dakar.

Dentro del regimiento, todo está acomodado para que los integrantes de esta ciudad itinerante comparta una noche distinta, especial. Aquí se cumple la etapa maratón, por lo que los pilotos no cuentan con las respectivas asistencias. Por lo tanto, al llegar, cada competidor, si no debe alistar la máquina por alguna avería, recibe una mochila de Bolivia con un pijama, elementos de higiene, y se pegan una ducha para ya quedarse listos para ajustar la hoja de ruta, cenar y dormir en las cuchetas de los distintos cuarteles.

En este regimiento pareciera no haber diferencias entre cada rol. Los pilotos comparten el salón de comida con nosotros. Se charla con ellos de manera coloquial, ya no hay grabadores ni cámaras y todos padecemos el frío de la noche, las duchas con agua tibia y los ruidos de aquellos que llegan más tarde porque se complicaron en la etapa anterior.

“¿Cómo estás? Parece que el agua nos persigue”, me comenta Nani Roma como si fuese de toda la vida. Y así se repiten las experiencias. Todos nos sentimos protegidos por la obvia seguridad que se mantiene en el regimiento.

Mientras la multitud se enloquece por los representantes bolivianos en este Dakar 2017, el Chavo Salvatierra se pasea en pijama con la bandeja de comida en una mano. ¿Cuántos pagarían por estar aquí en este momento?

Aquellos que se enfundan con los buzos coloridos de las publicidades que caracterizan a cada competidor, aquí apenas están con el pijama beige que se entregó en el regimiento, como si fuesen todos integrantes de una penitenciaria.

La noche gana el lugar. Quedan las luces de cada cuartel donde se alojan los pilotos, periodistas, personal de logística y de organización. Si bien la actividad no se detiene nunca, desde las 4 comenzará nuevamente el ritmo único del Dakar. Para abandonar Bolivia desde el pintoresco regimiento de Uyuni…

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