DÍA 14: Y ÉSTE ES EL BAÑO…

DÍA 14: Y ÉSTE ES EL BAÑO…

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Apenas arranca la caravana, los pudores se eliminan rápidamente. Mujeres y hombres cuentan con los boxes químicos frente a los mingitorios a cielo abierto.

RÍO CUARTO.- Los baños químicos se ubican uno al lado del otro, conformando una suerte de herradura. Serán más de 40 o 50, depende del lugar. Dentro de esa figura, se instalan los lavabos. Mientras ellos se afeitan allí afuera, a la luz del sol, ellas quizá limpian sus prendas íntimas, a puro refriegue.

Los golpes de las puertas de plástico parecen multiplicarse a medida que entran y salen de esos boxes, a la vez que muchos se lavan los dientes con una botellita de agua mineral en el bolsillo. Claro, como no hay espejo (la verdad, no encontré a nadie peinándose y las mujeres con pelo largo apenas de desenredan el cabello), varios utilizan el celular apagado como superficie reflexiva para ajustar las afeitadas.

La verdad es que los pudores se eliminan rápidamente en el Dakar. Mientras las mujeres salen de los baños químicos, los hombres se juntan en una suerte de mingitorios a cielo abierto, ubicados a la par de los lavabos, sujetando todo lo que deben para descargar los líquidos.

Nadie se ruboriza. Absolutamente nadie. Lo mismo que las duchas. Están perfectamente diferenciadas, claro está. También en boxes como los baños, cada habitáculo tiene una flor en el techo de donde sale el agua que provee camiones cisternas. Por las mañanas y las noches el agua está muy fría, por las tardes, ante el intenso calor, el agua no resulta ser reparadora, también por la alta temperatura.

 Esos boxes están dentro de grandes carpas, que suelen estar con la improvisada puerta abierta. Ya nadie le llama la atención nada. Cada uno está con sus objetivos, sus necesidades, sus tiempos, sus corridas. Y su cansancio a cuesta.

Detalles de un sector muy particular del gigante campamento Dakar. En este caso, los baños. Un sitio más dentro de este particular mundo aventurero…

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