DÍA 2: ¡FELIZ AÑO NUEVO!

DÍA 2: ¡FELIZ AÑO NUEVO!

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La celebración de Año Nuevo se vive de diferentes maneras para quienes ya están por largar. Algunos aprovecharon para dormir, otros, para festejar junto a las máquinas.

Feliz 2017 para todos. La mayoría lo pasa en familia, con amigos, brindando tras una planeada reunión con los seres queridos. Muy lejos de casa, la celebración fue parte de apenas un detalle dentro de la vorágine que se vive durante un Dakar. La cabeza obviamente está puesta en la competencia, en ajustar detalles, que siempre parecen muchos a medida que se acerca la hora señalada.

Si para algunas familias se complica organizar la cena de Año Nuevo, para quienes están tan lejos del hogar y con los vehículos alistados para la prueba, la tarea no es sencilla. De hecho no era fácil encontrar restaurantes abiertos, y en aquellos que sí lo estaban, sin reservas no había manera de entrar. Algunos lo lograron, como lo hizo Alicia Reina (la única mujer argentina en competir en el Dakar) y su grupo por ejemplo, además de los integrantes de los equipos oficiales.

Claro que no todos estaban dispuestos a buscar un sitio para el brindis de Fin de Año. La mayoría de los competidores prefirió hacerlo en el Parque de Asistencia, junto con las máquinas, que aún descansaban previo a la maratónica aventura de más de 9000 kilómetros.

Vasos de plástico, en los mejores casos con algún champagne comprado en el supermercado, o con jugos, sirvieron para la tradición del 31 a la medianoche. Todo en medio de la supervisión de cada detalle para encarar el Dakar.

Otros ni pensaron en ello. Directamente se volcaron por aquello que más se extraña durante un Dakar: el descanso. Varios aprovecharon la cama de un hotel y se acostaron bien temprano, para no acumular cansancio con miras al lunes, cuando desde las 6 de la mañana, se ponga en marcha la competencia con la partida de las primeras motos y cuatriciclos.

Uno de ellos fue el piloto de Saladillo Javier Lacunza, que, tal como lo contó en la transmisión en directo por Facebook desde la cuenta de Carburando, se acostó cuando el sol aún calentaba impiadosamente a la capital paraguaya: “Llegué al hotel a las 7 de la tarde, me recosté para descansar y seguí de largo hasta esta mañana. Al menos me puse a día con el sueño, que no es un detalle menor para arrancar el Dakar”.

Ni se enteró el bonaerense de la gran cantidad de fuegos artificiales que acompañaron la llegada de 2017. El 1° de enero amaneció y Lacunza estaba alistando la camioneta con la que su familia lo acompañará durante toda la travesía mientras Javier, de apenas 20 años, correrá con la KTM número 97.

Diferentes formas de pasar Año Nuevo en el Dakar. Todos con la mente puesta en la aventura, alejados de las tradiciones familiares y urgidos por el arranque de la competencia más extrema del planeta.

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