DÍA 7: ¡ACÁ TAMBIÉN HAY PIQUETES!

DÍA 7: ¡ACÁ TAMBIÉN HAY PIQUETES!

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Camino a Oruro, la gente protestó porque las carreteras sólo están habilitadas para la caravana del Dakar en cada tramo. Y cortaban la ruta.

ORURO.- Nos  subimos al ómnibus antes de la medianoche boliviana. Todo parece más tarde porque el huso horario es uno menos que en la Argentina. Pero de todas maneras era tarde. Había que mentalizarse porque el viaje desde Tupiza a Oruro es largo. Muy largo. Si bien en el mapa parece corto, 565 kilómetros, algunos caminos para disfrutar, por los paisajes de precipicio, y obviamente sinuosos, invitan a levantar el pie del acelerador y transitar con suma cautela.

También hay rutas de largas rectas, con zonas desérticas a los costados, en los que no se puede recuperar tiempo porque los vehículos que están involucrados en los campamentos Dakar no pueden circular a más de 80 km/h. Todos están controlados por el sistema satelital de la carrera, aunque no se compita.

De allí que todos estábamos mentalizados que íbamos a permanecer unas 11 horas allí arriba. La noche invitó a dormir, para recuperarse de las largas y calurosas jornadas dakarianas, donde uno pierde la noción de las extensas caminatas diarias bajo el sol y el viento que mantiene la tierra y la arenilla permanente en el aire.

Pero por más cansancio que haya, no se puede estar 11 horas durmiendo en el ómnibus. Y cuando la mañana ilumina, pese a las amenazantes nubes, sólo resta mirar hacia afuera y ver los pequeños poblados del camino.

A la lentitud del viaje se agregó una complicación: los piquetes. Eso que parece exclusivo de nuestros lares, aquí también se practican. ¡Y contra el Dakar! En el ingreso a la localidad de Challapata, a 120 km de Oruro, un grupo de manifestantes protestó cortando la ruta, bajo la lluvia torrencial que ya presagiaba la reducción de la etapa (finalmente así sucedió en la carrera).

El gobierno de Evo Morales dispuso que se habilitaran las rutas exclusivamente para los vehículos de la competencia en las zonas por donde pasa la caravana. Y estábamos en uno de esos sitios. La gente quería transitar con sus vehículos particulares u otros ómnibus y las autoridades policiales no les permitían. De allí el enojo y la protesta.

Esa modalidad también se repitió en la pequeña población de Pazña. Allí también había enojo. No se sabía bien si era contra la carrera o contra el gobierno, pero había malestar. La policía finalmente habilitó la ruta y todos se pusieron en movimiento.

Los piquetes también se viven en el Dakar.

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