El espectacular Ford GT que saldrá a ganar Le Mans en GTE Pro

Es uno de los autos más vistosos entre los que disputarán Le Mans este fin de semana. Batallarán contra los Porsche, Corvette y BMW.

Las "24 Horas" de Le Mans es la prueba definitiva para el espectacular superdeportivo de Ford, que ha sido desarrollado a la vez que su par de competición y transformarse en uno de los autos más vistosos en carrera. Chip Ganassi es un hombre con suerte. Tras haberlo ganado casi todo, él y su equipo fueron elegidos por Ford para formar parte de un sueño hace tres años, la vuelta a las 24 Horas de Le Mans. No eran primerizos en las carreras precisamente, ya que el equipo Chip Ganassi Racing conoce muy bien la Nascar o la IndyCar y han ganado 18 campeonatos y pruebas míticas como las 500 millas de Indianápolis. 

A tres años de su regreso, los cuatro autos de Ford saldrán esye fin de semana a buscar en la pista su segunda victoria en Le Mans con el histórico GT . Después del dominio en el debut de 2016 , y terminar con el sorpresivo segundo lugar en 2017 tras un caótico final de la carrera, el equipo Ford regresa por tercera vez para intentar ganar la mítica carrera francesa.

En cuanto a los pilotos que competirán en esta edición, tras el gran resultado en las 6 horas de Spa, es muy difícil encontrar una tripulación superior a otra, especialmente con el número 66 de Billy Johnson, Stefan Mucke y Olivier Pla han demostrado ser una combinación exitosa en la última carrera de Bégica.Honestamente no se puede aventurar cual de los equipos es más fuerte. Entre los cambios mas relevantes están el regreso de Sebastián Bourdais, quien se perdiò la anterior edición de Le Mans por una lesión, y la llegada de Tony Kanaan en el 67. El brasileño corrió en Ford el año pasado en lugar de Bourdais. Pipo Derani en el 67 como tercer piloto. Andy Priaulx y Harry Tincknell con Kanaan es una interesante expectativa con los dos británicos empujando a Kanaan pueden llegar a un buen resultado.

FORD: LOS AUTOS Y SUS PILOTOS EN LE MANS
 
Luego de las tres sessiones de clasificaciòn los Ford quedaron clasificados, en 3º lugar de la clase GTE Pro el número 66 con Stefan Mucke, Olivier Pla, Billy Johnson. En 5º lugar el número 68  con Joey Hand, Dirk Muller, Sebastien Bourdais, luego en 7º puesto en la categoría quedó el número 69 con Ryan Briscoe, Richard Westbrook, Scott Dixon y en 11º lugar el 67 de Andy Priaulx, Harry Tincknell, Tony Kanaan de quienes se esperaba un poco más. La Clasificaciòn de GTE Pro estuvo dominada por los Porsche,

PENALIZARAN CON KILOS

Tras el dominio abrumador de los Ford GT LM en las pasadas 6 Horas de Spa-Francorchamps cuyo doblete sólo fue evitado por el fuerte accidente de la segunda unidad, se espera que las modificaciones en el Balance of Performance sirvan para que se igualen mucho más las prestaciones en 24 Horas de Le Mans. El Comité de Resistencia de la Federación Internacional de Automovilismo ha confirmado los cambios en materia de lastres que se producirán en los GTE, siendo en este caso el modelo de la firma de Detroit el que más lastre recibirá de todos ellos.Concretamente, los lastres ya confirmados implican que el nuevo Aston Martin Vantage reciba 5 kilogramos extra que situarán el peso total del conjunto en 1.268 kg, mientras que el BMW M8, el otro recién llegado a la categoría, contará con 13 kg más, elevándose su peso también a 1268 kg después de demostrar en las Ardenas que todavía le faltaba cierto nivel de prestaciones para entrar en la lucha con Ford, Porsche y Ferrari.

En cuanto al Ford GT LM GTE, serán 25 los kilogramos extra que le llevarán hasta los 1.280 kg, sólo superado en cuanto a peso por parte del Ferrrari 488 GTE que con los 11 kg que recibe se establece en 1.291 kg. Por su parte, el Porsche 911 RSR de motor central recibe una ganancia de 17 kilos, quedándose como el más ligero de todos con 1.259 kg. También hay novedades en materia de la brida de admisión para el 911 RSR (más pequeña en 0,6 mm) y del turbo para los Vantage, M8, 488 y Ford GT.

EL GRAN DEPORTIVO DE CALLE

Heredero de una gran tradición en competición, el nuevo Ford GT puede considerarse como el deportivo más avanzado hasta la fecha producido por la marca americana. Si bien en la primera generación lanzada al mercado en 2003 ya era un automóvil con unas grandes prestaciones y una estética inspirada en el mítico Ford GT40 de los sesenta, el nuevo Ford GT va un paso más allá por concepción y tecnología.

Ha sido creado desde una hoja en blanco con un único objetivo: lograr la victoria en Le Mans medio siglo después. Lo que le distingue de su antecesor es que el nuevo Ford GT  ha sido desarrollado a la vez que la variante de competición, un proceso que ha permitido transferir soluciones muy innovadoras desde el primer momento. 

Es sólo una de las geniales ideas de Ford, a las que se suma la aerodinámica activa gracias a un alerón posterior móvil, su estilizada carrocería en forma de cuña o la posibilidad de reducir la altura en 50 milímetros para mejorar las prestaciones según las características del circuito o carretera. Todo ello lo han logrado con un diseño espectacular sin grandes alerones o añadidos que roben protagonismo al concepto original. La zaga es quizás lo más llamativo del conjunto, con dos grupos ópticos que por la parte central sirven de salida de aire –la función por encima de la forma una vez más- junto a los intimidantes escapes traseros.

TODO POTENCIA

El corazón del Ford GT es otra de las grandes novedades. En posición central trasera encontramos la última joya de la tecnología Ecoboost. Un motor 3.5 V6 biturbo que envía 640 caballos a las ruedas posteriores y asociado a una caja de cambios transaxle de doble embrague y 7 velocidades. Ford siempre ha sido sinónimo de motor V8, pero en esta ocasión la competición manda por lo que se ha optado por un seis cilindros menos sediento –importantísimo para lograr un ahorro de combustible clave en pruebas de resistencia-, más ligero y con una entrega de potencia que lo haga fácil de conducir tanto para el piloto como para el aficionado. Frente al antiguo 5.4 V8 con compresor sale ganando en cifras ya que rinde casi 100 caballos más que su predecesor.

Los componentes que se acoplan al chasis de carbono son igualmente avanzados para lograr el máximo rendimiento posible. El esquema de la suspensión huye de configuraciones tradicionales y emplea una de tipo push-rod similar a la utilizada en la Fórmula 1 y en la que los amortiguadores se sitúan horizontalmente en vez de en posición vertical. Los frenos son carbocerámicos firmados por Brembo, son más ligeros y resisten mejor las altas temperaturas que los tradicionales de acero.

La lista de detalles en la lucha contra el peso es interminable: es el primer coche de calle que emplea la tecnología Gorilla Glass en los cristales –los hace más resistentes y 5 kilos más ligeros–, los paneles de la carrocería en carbono, el sistema de escape aligerado que acaba en dos salidas tipo bazooka, los subchasis de aluminio, los frenos Brembo carbocerámicos o el nuevo motor 3.5 V6 Ecoboost desarrollado por Ford Motorsport, más ligero, potente y eficiente que el anterior V8 atmosférico.

Paso a paso, gramo a gramo, cada una de las innovadoras soluciones empleadas en el Ford GT permiten parar la báscula en poco más de 1.300 kilos. Si añadimos a la ecuación sus 630 caballos, el resultado es el uno de los superdeportivos de la historia con mejor relación peso/potencia.

Tras levantar las puertas del biplaza americano, accedemos al minimalista interior en el que la fibra de carbono sigue siendo protagonista. Hay espacio justo para el piloto y copiloto, peajes que hay que pagar por un diseño enfocado a la competición. Esto condiciona también la localización de los mandos, la mayoría de ellos concentrados en el volante. No hay duda que el habitáculo ha sido creado por y para conducir, sin que en ningún momento tengamos que soltar las manos del volante, que sólo mide 340 milímetros de diámetro. 

Es caro, cuesta 400.000 euros y Ford lo muestra en las carreras, o con una configurador virtual en el que se puede crear el Ford GT de tus sueños.

 


No hay duda que nos encontramos ante uno de los coches icónicos del automovilismo americano, reinventado para una ocasión muy especial y que este fin de semana puede hacer historia reeditando el título en las 24 Horas de Le Mans. ¡Suerte y a por la victoria!