El fuego sagrado de Traverso

El fuego sagrado de Traverso

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En 1988 Juan María Traverso ganó con su auto prendido fuego en General Roca. Fue una definición electrizante de una carrera memorable.

Aquella carrera quedó grabada en la historia. Fue única y tuvo a uno de sus protagonistas que dejó su marca en el automovilismo argentino. Juan María Traverso ganó en el viejo autódromo de General Roca con su cupé Renault Fuego encendida, casi en llamas, en un final apoteótico con Silvio Oltra. Pasa el tiempo, pasan los pilotos, los autos, los circuitos, las fechas, pero la del mediodía del 3 de abril de 1988 sigue vigente e inalterable. Fue la carrera con el final más espectacular de las que se han vivido en el Alto Valle de Río Negro con el TC 2000 y ahora Súper TC 2000. Han pasado 28 ediciones de la categoría en General Roca, y 31 carreras, a las que hay que sumar las del nuevo TC 2000. Es una historia pesada y llena de anécdotas y referencias. Desde el pequeño trazado de 2.012 metros, pasando por el tortuoso de 2.612 hasta el más extendido actual de 3.625 metros. En todos los dibujos, y en todas las pistas Roca escribió su propia historia en el automovilismo grande de Argentina. Y esa carrera de 1988 quedó en el bronce.

Aquella vez como desde 1983 el TC 2000 se presentaba en el viejo trazado de General Roca, de 2.612 metros de extensión, con los boxes en la ubicación original, todos de cemento y en el que se giraba en sentido horario. El Flaco Traverso, con la legendaria cupé Fuego del equipo oficial Renault que preparaba Oreste Berta, blanca con una publicidad de jeans en sus laterales, tomó la punta de la carrera a cinco vueltas del final. Pero la hazaña comenzó a gestarse sólo una vuelta y media más tarde. Con el flamante campeón Silvio Oltra detrás, el auto de Traverso empezó a sufrir con un denso humo que invadió el habitáculo, al punto de tener que abrir la ventanilla izquierda como para lograr un poco de aire.
Las últimas vueltas fueron intensas. Oltra intentaba lograr un hueco como para pasarlo. Traverso sufría con el humo, miraba los espejos y hasta tenía que dominar su auto, que por la pérdida de aceite se ponía de costado en varios lugares

La maniobra de Traverso había sido letal. Cuando Silvio Oltra, con la trompa del auto del Flaco debajo del baúl de la del campeón, alcanzó a Carlos Crocco en la zona de frenaje de la horquilla, eligió la cuerda como lugar de sobrepaso. Como le estaban sacando una vuelta Oltra interpretó que Crocco les dejaba paso. Pero Crocco pensó que los dos iban a pasarlo por afuera y se quedó en la zona de tránsito que venía circulando. En la confusión Traverso los pasó a los dos en la misma maniobra y tomó la delantera. Oltra se pegó entonces detrás de la Fuego del Flaco.

El fuego se originó porque el conducto de aceite que se había cortado del auto de Traverso hacía que el lubricante caiga por todos lados, pasando por la rueda trasera derecha de la cupé Fuego y bañando el parabrisas del auto de Oltra. El resto se desparramaba sobre el piso y ponía la pista casi intransitable. Así fue que Traverso empezó a girar elevando sus tiempos en un segundo por vuelta mientras ponía sus manos al servicio de la proeza de llevar adelante el auto en semejantes condiciones. Medio ahogado por el humo que producía el aceite al derramarse sobre los escapes calientes Traverso abrió la ventanilla de su lado para poder respirar y trataba de adivinar la pista. Oltra mientras corría pegado al Flaco pero sólo por instinto ya que entre el humo y el aceite no veía nada. Lo único que podía hacer era esperar a que se termine el aceite se rompa el motor de la Fuego de Traverso y ganar. Pero la Fuego blanca llegó con lo justo y ganó... En el recuperador casi no quedaba lubricante, la presión bajó y el motor estaba perdiendo el rendimiento. Llegó porque era el día de Traverso.

El Final fue electrizante, dramático, de película.Traverso ganó sobre la línea sobre el impetuoso Oltra, mientras la multitud desbordaba en Roca, para aclamar a un nuevo ídolo. Y fueron miles aquellos testigos de una de las proezas más grandes que se hayan visto en un autódromo de Argentina. Pasó el tiempo, y Traverso es hoy el piloto más ganador en el historial de General Roca. Nadie pudo con él en 1988, nadie ha podido con sus números aún en 2015.

RESULTADO FINAL- TC 2000 GENERAL ROCA 1988- 49 vueltas

1º Juan María Traverso- Renault Fuego    43m 06s 314/1000

2º Silvio Oltra- Renault Fuego                    43m 06s 553/1000

3º Cocho López- Renault Fuego                43m 14s 497/1000

4º Mario Gayraud- Ford Sierra

5º Miguel Angel Guerra- Renault Fuego

6º Carlos Crocco- Ford Sierra

7º Raimundo Patat- Renault Fuego

8º Pedro Comito- Renault Fuego

9º José Pontoriero- Ford Sierra

10º José Luis Bessone- Ford Sierra

 


 

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