¿HAMILTON ES UN MAL PERDEDOR?

¿HAMILTON ES UN MAL PERDEDOR?

Compartir

En la definición de Abu Dhabi, el británico desobedeció las órdenes de Mercedes al reducir su ritmo de carrera para perjudicar a Rosberg. ¿Qué te parece su actitud?

La situación era clara. Nico Rosberg se consagraba campeón mundial con sólo alcanzar el podio. Independientemente de la posición de su rival directo por el título y compañero de equipo en Mercedes, Lewis Hamilton, que domino el último Gran Premio del año, en Abu Dhabi, con contundencia.

¿Qué más podía hacer el británico? Sabía que pese a estar adelante, sólo debía aguardar por algún inconveniente del alemán para alcanzar su cuarta corona en la Formula 1. El 1-2 de Mercedes era obvio, ya constante en este 2016, y útil para Rosberg.

En lugar de acelerar para escaparse, Hamilton prefirió reducir su ritmo, con el objetivo de mantener a su compañero detrás pero aumentando las posibilidades de generar inconvenientes al juntar a todo el pelotón de adelante.

En las vueltas finales, cuando se evidenció la intención de Hamilton, los mensajes desde el pit wall se dirigieron hacia el Mercedes N° 44, pidiendo que acelerara porque “se ponía en peligro la victoria del equipo”. A lo que Hamilton respondía: “Estoy adelante, lucho por el titulo…”.

Las últimas vueltas la tensión aumentó, ya que por el lento ritmo de Hamilton, detrás, en apenas 5 segundos de diferencia, estaban Rosberg, la Ferrari de Vettel y los Red Bull de Verstappen y Ricciardo.

Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes, confirmó tras el Gran Premio de Abu Dhabi, que Hamilton desobedeció la orden de incrementar el ritmo: “Podríamos dejarlos correr libremente y tener menos reglas, pero la consecuencia sería que ganaríamos menos carreras y estaríamos perdiendo campeonatos, porque hay otras personas inteligentes en los boxes. Soy jefe de equipo y fui piloto", dijo Wolf a 'Sky Sports'. "Y hay una filosofía que hemos seguido a través de los años, que es: no vamos a interferir, siempre y cuando se pueda garantizar que ganemos la carrera", agregó.

"Hubo una situación en la que calculamos que perderíamos la carrera, porque (Lewis) iba cada vez más lento. Aquí es donde decidimos intervenir y él decidió ignorarlo. Sólo hay una cosa: ¿Esto establece un precedente para el futuro?", agregó. "Esto es lo que tenemos que evaluar. Si debilitas una estructura públicamente es porque se está poniendo uno mismo delante de su equipo. Y es muy simple, la anarquía no funciona en ningún equipo ni en ninguna empresa", concluyó Wolff.

Por su parte, Hamilton dio su impresión de lo sucedido: "No creo que haya hecho nada peligroso hoy. Supongo que es justo. Estamos luchando por el título, así que yo controlo el ritmo", señaló en la conferencia de prensa posterior a la carrera. "No sé por qué no se han limitado a dejarnos competir. No hubo ningún momento en el que haya sentido que iba a perder la carrera. Es una pena. Pero está claro cómo lo han pensado (en el equipo). No tengo mucho más que decir", aseguró el inglés.

Rosberg, sonriente por el título conseguido en la Formula 1 (igualó a su padre, Keke, y ambos emulan a los que hasta hace unas horas sólo tenían el privilegio de ser padre e hijo campeón de F.1, Graham y Damon Hill), no se sorprendió por la actitud de su compañero: “Él tuvo una visión de la carrera, el equipo otra, y yo una distinta. No hay mucho más por decir”.

¿Hamilton fue un mal perdedor? Para los que defienden su postura, bien podría decirse que si iba lento, lo podrían haber pasado. Juan Gálvez decía que siempre había que ganar las carreras lo más lento posible, a sabiendas, como gran motorista, lo que sufren los elementos ante las exigencias. Y dentro de la legalidad, no hizo algo que sea sancionable.

¿Fue de mal perdedor tratar de originar el caos a sus espaldas para perjudicar a Rosberg? Corrió no sólo para ganar, sino también para forzar el perjuicio de su rival. Para los responsables del equipo, la desobediencia es el peor de los pecados.

Hace tiempo que Hamilton esboza su disconformismo. “Al único que se le rompe los motores es a mí”, comentó en varias ocasiones. “Alguien o algo no quiere que salga campeón”, dijo enojado tras aquella humareda blanca de su Mercedes en el GP de Malasia. Y lo más llamativo fue en la conferencia previa a Abu Dhabi, cuando le preguntaron por el intercambio de cinco mecánicos con Rosberg. “¡Uf! En un futuro publicaré un libro. Y allí explicaré un montón de cosas que se sorprenderán…”.

Compartir