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Por Christian González Rouco, desde Mónaco

 

El primer día de actividad de la F1 en las calles de Mónaco nos dejó algunas conclusiones de lo que nos puede deparar la sexta fecha del Mundial. Hoy quedaron preocupados en el equipo errari, porque en la segunda tanda de entrenamientos -cuando hicieron el simulacro de clasificación- no fueron lo rápido que esperaban. Una situación similar a la que vivieron los italianos en Barcelona. La escudería deberá trabajar para entregarles un auto más estable a sus pilotos, ya que Sebastian Vettel golpeó dos veces su monoplaza y Kimi Raikkonen también se quejó del comportamiento de su máquina. El séptimo y noveno puesto de ambos demuestra que no están rápidos, aunque en el ritmo de carrera se muestran más cerca de Mercedes. Sin embargo, en un circuito como el del Principado se necesita clasificar adelante y ese será el compromiso que tendrán el sábado.

Las gomas ultrablandas no marcaron la diferencia que se esperaban con respecto a las superblandas. El propio Lewis Hamilton confesó que creía que serían más rápidas. Por lo tanto, se especula con que no habrá demasiadas sorpresas con respecto a las estrategias, porque este asfalto no desgasta tanto los neumáticos y seguramente solo pararán en boxes una sola vez, como sucede cada año aquí.

La gran expectativa en torno a este Gran Premio está depositada en una posible lucha en pista entre Hamilton y Rosberg. Después del incidente en el Gran Premio de España, hace menos de 15 días, todos esperan ver qué sucederá entre ellos. Hasta ahora, el tricampeón del mundo se mostró relajado en la previa, a diferencia del actual líder del certamen que prefirió no hablar de la última polémica. No es un circuito más para ellos. En Mónaco nació esta rivalidad hace dos años, cuando el alemán despertó la ira de su compañero durante la clasificación al provocar banderas amarillas que no le permitieron al inglés intentar sacarle la pole position. Y el año pasado, el equipo Mercedes perjudicó con la estrategia a Hamilton cuando venía ganando y benefició a Rosberg, quien heredó el triunfo.

A Red Bull se lo ve firme, con intenciones de demostrar que la victoria de Max Verstappen en la fecha pasada no fue casualidad. Ricciardo anduvo rápido con un impulsor nuevo, que no solo le permitió quedar por delante de su flamante compañero, sino también ser el más veloz del jueves. Habrá que esperar qué resto se guardó Mercedes para saber si finalmente Red Bull está para quedarse con la pole position.

Entre los principales rumores del paddock, está instalada la incertidumbre sobre la continuidad de Jolyon Palmer en Renault. No le están saliendo bien las cosas al piloto británico, que hoy golpeó el auto. El futuro está hipotecado. Se especula con que no habrá un 2017 para Palmer dentro del equipo oficial francés, pero tampoco hay seguridad que pueda concluir esta temporada en la escudería si no se revierte su situación. Justo el mismo fin de semana en que reapareció en el paddock de F1 el venezolano Pastor Maldonado, quien quedó afuera este año del circo y que trabaja para volver en un futuro no muy lejano.

 Un jueves tan clásico como distinto. Es la única carrera del año donde se comienza a girar un día antes. Ahora habrá que esperar hasta el sábado para saber si lo que vimos hoy ha sido un anticipo de lo que tendremos el domingo o si los equipos de F1 nos sorprenden con algunos rendimientos que hoy no se reflejaron. 

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