Las camionetas empezaron a dominar el mercado automotriz

Argentina se consolida como uno de los participantes más importantes ene el mercado mundial de camionetas. Nuevas marcas y más modelos.

En la Argentina se está dando un cambio trascendental en la matriz productiva de la industria automotriz. La fabricación de utilitarios livianos, rubro que tiene como principal protagonista a las pick-ups, superó por primera vez en la historia a la de vehículos de pasajeros.

La tendencia, que se viene acentuando desde el arranque de año, terminó de consolidarse al cierre del primer semestre y se anticipó al gran cambio que se dará a partir de este año, cuando varias compañías comiencen a producir sus propias “chatas” en el país. Tal es el caso de Nissan, que tiene todo listo en la planta de Córdoba para darle vida a la NP300 Frontier. Renault hará lo propio con la pick-up Alaskan, mientras que Mercedes Benz fabricará la Clase X con sello “Made in Argentina”. Estos tres modelos se sumarán a Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Ford Ranger, que hace tiempo cuentan con plataformas en el país.

Para los automotrices, esta tendencia confirma la importancia que representan las pick-ups para la industria local y su rol en el mundo. ”Vemos muy positiva la especialización, ya que una de las formas de mejorar la productividad tiene que ver con la escala y con alcanzar volúmenes que permitan absorber los costos fijos”, comentó Diego Prado, director de Asuntos Corporativos de Toyota. ”También nos permite desarrollar una cadena de valor a través de los proveedores locales. Es importante que haya más jugadores”, agregó el directivo. Cabe señalar que, del total de utilitarios fabricados en la Argentina, casi el 50% son Hilux, modelo que representa el 40% de las exportaciones de toda la industria. ”La especialización nos permitirá fortalecernos aun más”, agregó Prado.

Además, según Martín Massimino, brand manager de Amarok, “el segmento de los livianos está siendo muy atractivo por dos variables que juegan a favor: por un lado la recuperación del agro y, por el otro, la migración de gran parte de los clientes de autos a las pick-ups”. Por otro lado, las características de la región -esto es, el tipo de caminos e infraestructura-, hacen prever que la penetración de estos vehículos con chasis será mayor que en los mercados desarrollados. Y los últimos años dan prueba de ello.

Una variable clave que sirve para ilustrar el alto grado de especialización que está logrando la Argentina en esta categoría son las exportaciones: Entre enero y junio, las ventas al exterior de utilitarios treparon casi 50% y superaron las 71.000 unidades. Como contrapartida, se despacharon casi 27.390 autos, lo que marca una caída del 32 por ciento.

Ganar más mercados es clave para convertirse en un referente global, admiten en las automotrices. Además, en la mesa de trabajo que se conformó junto al Gobierno, uno de los puntos centrales es trabajar para la apertura de nuevos destinos. ”Aunque creemos que la crisis de Brasil tocó su piso, es fundamental encontrar mercados alternativos. En Volkswagen somos la empresa más diversificada en la cantidad de países a los cuales llegamos y es importante seguir creciendo”, explicó Massimino. 

También Toyota, número uno en exportaciones, sigue ampliando los destinos. ”En 2016, tras la ampliación de la planta, abrimos nuevas plazas. Además de Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay, sumamos a Chile, Ecuador, Perú y Bolivia. Además, estamos incorporando este año a 12 mercados de Centroamérica y el Caribe“, explicaron en la compañía.

Los modelos que actualmente se producen en el país son Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Ford Ranger. En el caso de Toyota, para Hilux y SW4 (la versión carrozada), acaba de concretar la inversión de u$s800 millones para la ampliación de la planta, lo que le permitirá fabricar 140.000 unidades al año. En Volkswagen se trabaja en dos turnos, con un total de fabricación de 350 unidades diarias, de las cuales 250 son pick-ups Amarok, superando ampliamente el promedio diario de 100 unidades de Suran. Lo mismo sucede en Ford, donde la Ranger es global y se exporta desde la Argentina al mundo.

El gran salto en la categoría se dará a partir de este año, cuando Nissan, Renault y Mercedes Benz empiecen a fabricar sus modelos para este segmento en la Argentina. En el caso de Nissan, producirá la NP300 Frontier, que actualmente se importa desde México. Será la primera vez que la marca del rombo y la casa alemana produzcan una pick-up mediana, y eligieron hacerlo en el país aprovechando el know how de la japonesa. En el caso de la Clase X de Mercedes Benz, en una primera etapa sólo se fabricará con carrocería de doble cabina.

Entre las tres, en una primera etapa, se fabricarán 70.000 unidades; aunque desde Nissan aclararon que con pequeñas inversiones se podría ampliar rápidamente la capacidad instalada. ”Hay planes de expansión porque las expectativas de arranque son conservadoras. Si bien tenemos un mercado como Brasil trabajando a media máquina, el día que se despierte va a poner mucha presión”, explicó Jose Luis Valls, presidente ejecutivo para Nissan en Latinoamérica. ”Tenemos planes de incrementar la capacidad acelerando la cantidad de unidades que se pueden hacer por hora. Sabemos que con pequeñas inversiones podemos lograr aumentar la capacidad por hora”, agregó.

Además de las pick-ups producidas en el país, en el mercado se comercializan otros tres modelos. Una es la Chevrolet S10, un producto que históricamente se ha ubicado entre los líderes en ventas, pero que en los últimos años perdió posicionamiento. Importada desde Brasil, fue renovada el año pasado, lo cual le permitió dar un salto en el mercado. Otra de las competidoras es Mitsubishi L200, un modelo que fue renovado también en 2016 pero que está lejos de los primeros lugares del podio. Por último, quien se sumó a la contienda es Foton, una pick up china que por primera vez se vende en el país.

En cuanto a los fabricantes locales, con todas las plantas en marcha, la Argentina podría producir a fines de 2018 o principio de 2019, un total de 250.000 pick-ups, un dato que la pondría a tono con los principales fabricantes del mundo. Para lograr este crecimiento, la inversión de las automotrices llegaría a 2.000 millones de dólares.