Los 70 años de un clásico de la distinción: Porsche

Tiene una historia de película. Porsche se desarrolló en un aserradero, donde se construyeron autos. Hoy simboliza la excelencia en autos deportivos.

"Al principio salí a buscar el automóvil que había soñado conducir. Como no lo encontré, decidí construirlo".


Ferry Porsche

 

Las grandes historias están marcadas por una cadena de pequeñas historias. El caso de Porsche no escapa a esa característica en estos 70 años de vida. El presente y gran parte de su historia de vincula a la marca con la excelencia del automóvil deportivo y exclusivo, aunque sus orígenes fueron problemáticos y hasta insólitos. Desde un aserradero donde se construyeron autos al prestigio que rodea a la marca alemana.

Todo nació el 8 de junio de 1948, cuando se dio el permiso para la libre circulación del primer vehículo deportivo de Porsche, el 356 descapotable. Fue el puntapié inicial de una serie de modelos deportivos y algunos de los grandes autos del planeta.

 


Aquel vehículo fundacional compartía la mecánica de un modelo más humilde, como el Escarabajo de Volkswagen, empresa que estaba emparentada con la firma Porsche. Es que don Ferdinand Porsche, responsable del emblemático coche de VW, fue el padre de Ferry, quien guió a la firma que llevaba su apellido.

Aquel 356 poseía el volante, la dirección, los faros, entre otros elementos, del popular Escarabajo. La Segunda Guerra Mundial marcó el destino de los alemanes. Y obviamente el de la familia Porsche. Ferdinand estaba preso y la fábrica de Stuttgart, bajo el dominio de los norteamericanos, quienes utilizaban este tipo de instalaciones para el reaprovisionamiento militar.

El equipo de trabajo de Porsche se trasladó a un aserradero, en Gmünd, donde Ferry Porsche, con apenas los recursos básicos, construyó el 356. El auto alcanzaba los 135 km/h. Muy liviano (no llegaba a los 600 kilos), el coche con tracción trasera se distinguía en su interior por un enorme tacómetro, característica que mantiene la firma en la actualidad.

Tras la recomposición de Alemania en la era de la post guerra, Porsche regresó a Stuttgart, donde en esa fábrica comenzó la producción en serie del Pre-A. De aquel modesto aserradero salieron 50 vehículos 356.

El prestigio acompañó rápidamente a los Porsche. Inclusive de la mano del automovilismo deportivo, ya que el 356 debutó y ganó en las clásicas 24 Horas de Le Mans. Se desarrollaron versión coupé y con personalizaciones de las más variadas.

Como parte de aquella fabulosa construcción de los 356 en ese pequeño aserradero alemán, Porsche fabricó una réplica de aquel modelo, como símbolo de estos 70 años de la marca. Ese vehículo será exhibido en las principales ciudades del mundo, a modo de evocación.

Para mantener el aura de deportividad, tras el modelo 356, furor en los años 50, en la década siguiente llegó el vehículo que marcó el destino de Porsche: el 911. Un modelo que en la actualidad mantiene la vigencia del prestigio y de la exclusividad de una marca única, que celebra sus 70 años.

En el siguiente link, la evolución de los modelos deportivos de Porsche: 

https://www.porsche.com/latin-america-es/aboutporsche/70-years/history/