Los motores superaron una prueba difícil, mientras se analiza el futuro

Los motores del Súper TC2000 pasaron un fin de semana sin grandes inconvenientes en los “200 Kms de Buenos Aires”, aunque los V8 entran en tiempo de descuento

El flamante director deportivo del Súper TC2000, Edgardo Fernández, fue directo y sin vueltas cuando en su primera conferencia de prensa al frente de la categoría señaló que su principal objetivo desde que asumió el cargo es “solucionar los problemas de los motores”. Y en su primera carrera -nada menos que los “200 kms de Buenos Aires”-, aportó transparencia con un sorteo abierto de los impulsores, que luego se completó con un fin de semana sin quejas de parte de los protagonistas, ni diferencias notorias de rendimiento, ni importantes fallas mecánicas, que trajeron tranquilidad en los boxes en plena etapa de análisis sobre el futuro y las alternativas de las plantas motrices que se vienen.

El Súper TC2000 está en plena etapa de cambios. Hay nuevos directivos y también fueron reemplazados los encargados del mantenimiento de los motores en el último mes y medio. Con ello, cambiaron procedimientos, objetivos, y proyectos a corto y mediano plazo. Fernández asumió con una urgencia y una exigencia: los motores. Por un lado, rápidamente procuró que el equipo encargado de alistar los impulsores para toda la categoría llegara a la carrera porteña con los servicios actualizados en tiempo y forma, y cerrar un año difícil con confiabilidad y paridad. Y por otro lado, el director deportivo pretende arrancar el 2019 con los actuales V8 en perfectas condiciones, y planifica reemplazarlos por otros motores para el 2020.

Fernández dejó conformes a los equipos y pilotos desde el comienzo. El jueves pasado, a las 7hs, encabezó el sorteo de los motores con un procedimiento nuevo. Ni las tapas de cilindros, ni los blocks llevan el número identificatorio que tenían hasta aquí y que les permitía a los equipos conocer el historial del impulsor. El sorteo se hizo frente a directores deportivos, ingenieros de pista, concurrentes y supervisado por los técnicos de la CDA del ACA… Todo fue grabado con cámaras de televisión y publicado por las redes sociales de la categoría… Los involucrados quedaron satisfechos con las formas y la transparencia.

Los pilotos se quedaron sin la información de los resultados y antecedentes, y poco se los escuchó con quejas respecto a la performance de las plantas motrices durante todo el fin de semana. En la carrera, apenas un impulsor sufrió inconvenientes. El Toyota Corolla de Damián Fineschi (Lucas Colombo Russell fue el invitado) fue perdiendo aceite durante toda la carrera hasta que se paró a poco del final, luego de que se aflojara uno de los dos conectores del venteo del motor.

Si bien se vincularon varios abandonos por problemas de motor, las razones fueron otras. En el Toyota de Matías Rossi y José María “Pechito” López se cortó el cable de temperatura de aceite (instalación del auto). El Peugeot 408 de los hermanos Girolami sufrió la rotura de un conector de la dirección. El Citroën de José Manuel Urcera (Emanuel Moriatis) abandonó por la rotura del piso delantero. El C4 Lounge de Federico Iribarne (José Manuel Sapag) se detuvo por protección luego de bajar el nivel de agua al romperse el radiador en una salida de pista. Algo similar a lo que le sucedió al Citroën de Matías Milla (Rafael Morgenstern), que dañó la trompa y el radiador a poco de la largada. Los Peugeot 408 de Alessandro Salerno (Sebastián Peluso) y Bruno Armellini (Juan Cruz Acosta) se quedaron sin batería.

Y los abandonos más resonantes fueron ajenos a los motores. El Chevrolet Cruze de Agustín Canapino sufrió un principio de incendio cuando manejaba Franco Vivian. El Renault Fluence de Leonel Pernía (Norberto Fontana) tuvo problemas con la caja de cambios. Y el Renault oficial de Emiliano Spataro (Josito Di Palma) abandonó a una vuelta del final por la rotura de la suspensión delantera izquierda.

Los V8 pasaron una prueba difícil en Buenos Aires, luego de varios cuestionamientos en tiempos pasados. Fernández pretende sacar a los motores del centro de las críticas y las polémicas y ese es su principal foco de atención. En esta parte final del 2018 intentará minimizar los riesgos con la máxima confiabilidad posible, a partir de la llegada de repuestos desde Inglaterra. Y el parón veraniego le dará el tiempo necesario para actualizar los servicios para comenzar el 2019 con los motores en óptimas condiciones.

Mientras tanto, Fernández y su grupo de trabajo analizan las opciones para reemplazar a los V8. En el 2020 cambiarán estos impulsores. Aun no está definida cual sería la mejor alternativa, aunque ya se manejan varias opciones. Entre ellas, el motor 4 cilindros turbo es la más factible, ya sea en la versión 1.6 o 2 litros de cilindrada, tal como han adoptado el camino hacia el futuro las principales categorías de autos de turismo del mundo, como el DTM y el WTCR.

El Súper TC2000 está en plena etapa de renovación. Y soplan vientos fuertes de cambio.