Mercedes 300 SL: el auto de los tres millones de dólares

Se subastó en Le Mans y estaba guardado en un garage hace 42 años. Completamente original y con solamente 1.327 kilómetros rodados. Una joya.

Hace pocos días la casa de subastas Artcurial organizó una venta especial con ocasión del que es probablemente el evento de clásicos más importante del año, Le Mans Classic, y con uno de los vehículos que puso a la venta ha logrado un récord, doblando el precio estimado de venta.

Se trató de un Mercedes-Benz 300 SL Roadster de 1963, cuyo precio se estimaba en entre 1,7 y 2,3 millones de dólares, y que finalmente ha sido subastado por 3.681.274 dólares, la mayor cifra que se conoce para este modelo. Los precios del mítico alas de gaviota se fue a las nubes pero... ¿qué tiene éste de especial?

Este famoso modelo es muy codiciado entre los coleccionistas, con los precios subiendo cada año de forma importante. Estos 3,68 millones de dólares es una cifra récord para el 300 SL, al menos que se sepa de manera píblica.

Un 300 SL muy especial

El Mercedes-Benz 300 SL Roadster (que no tiene "alas de gaviota" como el coupé) es probablemente uno de los ejemplares mejor conservados y más originales del mundo, aunque está  repintado. Salió de fábrica en 1963, y desde entonces ha recorrido únicamente 1.372 kilómetros. Básicamente, ha estado guardado en un garaje desde 1972 y, por tanto, no ha sido conducido en hace más de cuarenta años. Y no en un garaje cualquiera, sino en uno con temperatura controlada, en Suecia, para ser exactos, así que el adjetivo impecable se queda incluso corto para definir el estado del auto.

Se fabricaron más 300 SL Roadster que coupé, y se fabricaron hasta más tarde – de la producción total de 3.258 unidades, 1.858 unidades eran Roadster. Esta es una de las unidades más modernas: sólo 10 fueron fabricadas con posterioridad, en su último mes de producción. Sus elementos mecánicos y estéticos son absolutamente de serie. Al ser una de las últimas unidades fabricadas, cuenta con las últimas mejoras aplicadas a estos deportivos. El habitáculo apenas tiene marcas de desgaste, conservando los asientos un perfecto mullido, y sus mandos cromados todo su brillo y todas las superficies cromadas exteriores están en perfecto estado. Como activo financiero, la rentabilidad de estos autos apenas tiene comparación: se esperaba que esta unidad fuera subastada por unos 1,7-2,3 millones de dólares, y finalmente, ha alcanzado muchísimo más. Un récord para estos modelos. 

Conserva la suspensión independiente en ambos ejes y el motor de seis cilindros en línea, de 2.996 centímetros cúbicos y 230 CV, con un árbol de levas en cabeza e inyección mecánica Bosch. Este 300 SL descapotable no sabe lo que es la corrosión y cuenta con el techo rígido original (hard top) e incluso conserva la capota de tela, que por cierto nunca ha sido instalada en el modelo y sigue en la misma caja en la que vino de la fábrica.

Además de su estado de conservación, lo que hace especial al auto es ser una de las últimas unidades fabricadas -el undécimo empezando por el final, concretamente- y equipar todas las mejoras que aquellos ejemplares tardíos montaban, como el bloque motor de aleación de aluminio o los frenos de disco en las cuatro ruedas.

Este increíble Mercedes 300 SL Roadster fue adquirido en 1963, y desde 1972 se ha conservado en un garaje climatizado en Suecia, sin moverse un sólo milímetro por sus propios medios. Su propietario lo disfrutó durante sólamente 1.372 km, para después guardarlo bajo llave y venderlo casi 50 años después. Esta unidad acaba de ser subastada por Artcurial en Le Mans, batiendo todos los récords de precio establecidos hasta la fecha para los 300 SL.