Momentos difíciles: un paso adelante, un paso atrás

Después de lo que pasó en Rafaea, lo de Río Cuarto fue muy bueno con el TC2000 y Turismo Pista, En el TC la exclusión de Juan Manuel Silva fue un paso atrás.

Sin acallarse aún los ecos de lo que había pasado en Rafaela el domingo anterior con el Súper TC2000, en el mejor autódromo del país se corrió una fecha especial del TC con formato diferente del habitual, sin clasificación, sin series, con Final larga y con el ordenamiento de la grilla de largada realizado por sorteo. Un costado lúdico y azaroso de un deporte técnico, profesional, costoso, y difícil de organizar. Todo mezclado en un lindo show en el que todos los pilotos participaron por obligación y religiosamente.

El crítico fin de semana de Rafaela, desnudó muchas necesidades de nuestro automovilismo y lo puso en aprietos desde muchos aspectos. Tuvimos un sábado de furia con los casos de los autos detenidos en plena recta en la clasificación y posteriormente sancionados. Incríble lo que se vio de pilotos profesionales. Luego la Pole Position, el retiro y la reincorporación del tiempo para Facundo Chapur por culpa de los conos demarcatorios de la pista, y la desordenada largada de la Carrera sabatina. El domingo fue peor, con los recargos de 10 segundos a los pilotos que no hicieron la chicana dos. Desde la primera vuelta la carrera se desvirtuó y después por una cuestión de seguridad la carrera terminó con AS. Nos quedamos con ganas de más, y seguramente habrá mucho trabajo por delante para que en las próximas ediciones, la categoría alcance más brillo en el histórico óvalo ya que mantiene intacto su potencial.
Pero no todas fueron malas. Salieron bien las cosas, en Río Cuarto con TC2000 y Turismo Pista. Con casi 120 autos en cuatro Finales en un fin de semana casi perfecto. Hubo muy buena acción en la pista (en especial en Turismo Pista y el sábado con TC2000 y el domingo detrás de Marcelo Ciarrocchi), mas allá de la superioridad del Citroën C4 Lounge y del equipo en la categoría. El Turismo Pista tuvo un modelo nuevo como ganador porque el Toyota Etios de Mauro Salvi se sumó al reciente triunfo del DS3 de Dino Cassiano en Clase Tres y fueron todas carreras muy interesantes. El de Río Cuarto es un circuito con mucha historia, con un grupo de dirigentes que empuja fuerte para recuperarlo y se notó en la respuesta de la gente que fue muy interesante a pesar del frío en el sur cordobés. El buen domingo de pilotos, directivos, equipos, y autoridades de CDA compensó en parte, el mal trago del que se venía en Rafaela. Y quedó demostrado que con trabajo y esfuerzo mancomunado es posible llegar al objetivo principal que es sostener en alto al automovilismo argentino.
 
En las Termas de Río Hondo, tras el sorteo del sábado por la noche se hizo la carrera especial del TC con la victoria en pista de Juan Manuel Silva con el Ford del equipo del ex piloto y hoy Senador Nacional Julio Catalán Magni. Un justo premio para dos históricos de la categoría y en especial para el chaqueño que mantiene intacta su capacidad de manejar este tipo de carreras. Recordar que había ganado con final discutido la famosa carrera de los 1000 kilómetros del año pasado en Buenos Aires.
Pero no todos los pasos han sido para adelante en este fin de semana.
Al insólito formato del sorteo de una grilla de una Final (que curiosamente casi ningún piloto criticó públicamente) se agregó el golpe final: la exclusión del ganador, casi dos horas después de terminada la carrera por un toque que se produjo en la vuelta 2 de las 38 de carrera. Un papelón. Y una increíble tardanza para sancionar lo que pudo haber sido un toque al auto de Nicolás Pezzucchi quien ni siquiera hizo denuncia.  En verdad hubo mucho tiempo para verificar cámaras, veedores y testimonios para que las autoridades estén seguras de la decisión. Al final el que ganó fue Emanuel Moriatis con otro Ford.
Resulta inadmisible que a Silva lo hayan hecho correr toda la competencia sin siquiera avisarle que una maniobra suya hacía inútil cualquier esfuerzo. ¿Era necesario esperar tanto para sancionar al ganador por una maniobra?. Lo expusieron a Silva, engañaron al público, a los rivales, y a los periodistas con un resultado que no fue opacando lo que debió ser una carrera "especial". La vapuleada credibilidad con los manejos del reglamento técnico en las últimas fechas, ahora viró para el lado deportivo. Y no es de ahora, ya que lamentablemente viene de arrastre del proceso de los Aventín cuando mandaban en la categoría. Una pena.
Veníamos mal. Con lo de Río Cuarto, sin mayores problemas, ni fisuras en el espectáculo nos hizo ver las cosas de otro modo para encontrar soluciones pronto. Hasta que se conoció el desenlace del TC que ha sido un paso para atrás en uno de los años más difíciles del automovilismo argentino. 
Falta media temporada para levantar cabeza y durante el Mundial de fútbol habrá tiempo para reordenar muchas cuestiones. Si es que hay responsabilidad y autocrítica se podrá mejorar y avanzar al menos con pasos cortos. Si no, será difícil.