Niki Lauda en plena recuperación

Niki Lauda se sigue recuperando favorablemente del trasplante de pulmón y podrá llevar una vida normal

Niki Lauda, tiene buenas posibilidades de llevar "una vida normal" cuando se recupere del trasplante de pulmón al que fue sometido hace una semana, según indicó ayer el médico que dirigió la intervención.

Seis días después de la operación, el doctor Walter Klepetko habló este miércoles ante los medios de comunicación en el Hospital General de Viena y aseguró que está muy satisfecho con el estado del austríaco, de 69 años.

"Las actividades que realice el señor Lauda en el futuro no deberían ser muy diferentes a las que hacía antes de la operación", indicó el cirujano, que añadió que no debería haber complicaciones en el proceso de recuperación.

El doctor Klepekto negó que Lauda recibiera un trato preferencial en el trasplante por su estatus de estrella en Austria.

Hoy se conocieron nuevos detalles sobre la infección de Lauda. Según detallaron los médicos, el expiloto ingresó en el Hospial por una inflamación de los alveolos pulmonares y entonces, por razones desconocidas, el sistema inmunológico comenzó a atacar los pulmones.

Los doctores conectaron a Lauda a una bomba de oxígeno para que pudiera seguir respirando. Mientras tanto, también hubo complicaciones en uno de sus riñones, que le fue también trasplantado hace años. La única salida era un trasplante de pulmón.

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"El resto de las opciones estaban agotadas", el médico Konrad Hötzenecker en Viena. La esperanza de vida de Lauda en esos momentos era de unos pocos días, varias semanas como mucho, añadió. El pulmón que le salvó la vida llegó desde Alemania.

La operación salió bien, el riñón volvió a funcionar con normalidad y el optimismo creció con el paso de los días.

"Estamos en la meta", indicó otro de los doctores del equipo médico que atiende a Lauda, el profesor Christian Hengstenberg.

Niki ha sufrido muchos problemas de salud desde el brutal accidente que casi le cuesta la vida en el circuito de Nürburgring en 1976. El austríaco sufrió graves quemaduras, entre ellas en el rostro, pero volvió a competir apenas 42 días después del accidente.