NO ES AYRTON SENNA

NO ES AYRTON SENNA

Compartir

Max Verstappen está en boca de todos tras la gran actuación en Brasil. La lluvia e Interlagos invitan a las comparaciones.

Hay un detalle que marca por sí mismo lo que significa la llegada de Max Verstappen a la Fórmula 1. Ante cualquier circunstancia y en cualquier momento, los comentarios se orientan hacia ése joven de apenas 18 años que parece estar llamado a batir récords. Al menos por ahora, por su precocidad.

En su momento fue por ese detalle cronológico: debutó con apenas 17 años 5 meses y 15 días en Australia 2015. Dos semanas después anotó su nombre en el tope de la lista de pilotos más jóvenes en sumar puntos en la máxima categoría. Es el más joven en obtener un triunfo, tras vencer en Barcelona 2016 con 18 años 7 meses y 15 días (aquel día que se chocaron los Mercedes). Ahora, en el GP de Brasil, se convirtió en el más precoz en quedarse con el récord de vuelta.

Sin embargo, esos números no deslumbran como su estilo conductivo. Su permanente manejo ofensivo para ganar posiciones, la repentización para sacar adelante situaciones riesgosas y una sensibilidad extraordinaria para manejar bajo la lluvia. El contraproducente error del equipo Red Bull, que intentó buscar la victoria con una estrategia con los neumáticos que alejó aún más esa posibilidad, favoreció al hijo de Jos Verstappen (ex piloto de F.1, compañero de equipo de Michael Schumacher en Benetton) para lucirse como hacía mucho tiempo algún piloto lo hiciera en la máxima categoría.

Atrás había quedado Nico Rosberg, favorito a ganar el título en la última fecha, en Abu Dhabi. Delante sólo marchaba el otro Mercedes, el del otro candidato a la corona, Lewis Hamilton. Tras las malas experiencias en los pits, el holandés cayó al puesto 14. Y a partir de allí, con una pista peligrosa, mojada por la permanente lluvia paulista, escaló con maniobras al límite, pero con la precisión quirúrgica para llegar al podio y recibir la gran ovación.

Dibujó maniobras únicas y trazó radios que no fueron utilizados por sus colegas. Fue así cómo superó a Rosberg por el sector externo de la curva a la izquierda que deriva de la “S de Senna”. Favorecido por la tracción de su máquina, a la que sus rivales ya habían anticipado ese potencial en condiciones húmedas, pero con un instinto asombroso para ganar velocidad por donde nadie lo encontraba.

“Tenía el segundo puesto garantizado y podía pelear por la victoria. No se dio, pero logré muy lindos sobrepasos, por lo que estoy muy feliz”, comentó. Y también hizo referencia a su maniobra para no pegarse contra el guardrail cuando se le descontroló el Red Bull: “Tuve suerte en sacar el problema adelante. No pegué el auto y pude retomar el control”.

Siempre se habla de Verstappen. No sólo por esos detalles que aporta la edad, ya que todo lo que logra lo ubica en esos récords de precocidad. Por su manejo y por sus actitudes. En el mítico circuito de Spa-Francorchamps se peleó con las Ferrari. Desde la largada misma a algunas maniobras defensivas durante el GP belga. Eau Rouge fue un lugar donde no se amedrentó ante el ataque de Kimi Raikkonen. Sebastian Vettel también lo atacó y desde las huestes de Mercedes se alzaron contra el niño malo. Niki Lauda sentenció: “Es el talento del siglo, pero debe calmarse”, mientras que Toto Wolff comentó: “Este chico me recuerda a Senna o a Hamilton. Es un talentoso, pero hay actitudes por las que debería ser penalizado. Es brillante, pero peligroso”.

El ex campeón Jacques Villeneuve lo acusó: “Va a matar a alguien”, por su estilo agresivo. El holandés no se quedó atrás y contraatacó: “Villeneuve no puede hablar porque ya mató a alguien”. A su conducción le agrega una personalidad acorde a la nueva figura que comienza a representar.

¿Es el nuevo Senna? En la conferencia post GP de Brasil, le preguntaron a los pilotos del podio (Hamilton, Rosberg y Verstappen) sobre la F.1 2017, con neumáticos más anchos y cuál es la comparación con la F.1 del 2007. “Yo no estaba por aquellos tiempos. No puedo opinar sobre algo que no viví. De todas formas, en la Fórmula 1 hablar de tantos años es como meterse en otra disciplina. Es otra cosa”, respondió el niño prodigio.

Si bien la asombrosa performance bajo la lluvia obliga al recuerdo del magistral Senna, y más en Interlagos, él mismo quizá se encarga de contestar aquella pregunta que intenta establecer una analogía entre el gran Ayrton y esta nueva joya. Verstappen no es Senna. El tiempo y el destino dirá para qué está llamado el hijo del orgullo Jos. Cada uno en su espacio cronológico.

Está a punto de definirse la Fórmula 1 entre Rosberg y Hamilton. Un mano a mano que ahora se reduce las diferencias. Las miradas deberían estar puestas allí. Sin embargo, el brillo del joven Max, que este año ya se subió 7 veces al podio, eclipsa todo lo que sucede en la máxima categoría. Ya se roba todas las miradas…

Compartir