Nuevo 508: un paso adelante de Peugeot

El modelo francés ha sido rediseñado para competir en Europa con los sedanes alemanes, con un perfil robusto y deportivo.

Tras su presentación interna, la nueva generación del Peugeot 508 debutó en la 88ª edición del Salón de Ginebra. Con ello la marca francesa regresa al mercado de los sedanes con este modelo de tamaño mediano, que presenta un diseño considerablemente distinto al de los productos actuales del fabricante y un nivel tecnológico a la altura de sus rivales alemanes, a los que ahora podrá enfrentar. Los mismos que presenta la variante familiar 508 SW.

Era de esperar que Grupo PSA presente un vehículo 'Made in France' emparejado con la filosofía y calidad de sus actuales crossovers. Aunque la gama SUV es prioritaria para Peugeot (lo demuestran las novedades entre los 2008, 3008, 5008 o el futuro lanzamiento del Peugeot 4008), hay muchas esperanzas depositadas en este modelo.

El nuevo Peugeot 508 ha sido rediseñado por completo. Su estilo sigue los pasos del Instinct Concept y el Exalt, y luce una imagen radicalmente nueva en relación al resto de la gama Peugeot. Sin duda, su estética es mucho más atrevida y deportiva que los productos de esta categoría, lo cual le permite competir con una propuesta diferenciadora contra sus rivales del segmento D en Europa, eminentemente alemanes. Busca conquistar a un perfil de públio más joven, dentro de la apuesta premium cada vez más pronunciada de la marca.

Así, destaca un frontal que inserta nuevos grupos ópticos flanqueándola con unos led diurnos nunca vistos en un auto de producción de la firma. El capot, que luce el número del modelo delante como el 504, acentúa esta faceta con aristas muy marcadas que combinan con el perfil de esta berlina y le dan un aire cuanto menos deportivo y robusto.

Nuevo Peugeot 508 2018

Quizás la trasera respeta más el arte de Peugeot gracias a esos pilotos triples que nos resultan tan familiares. Sin embargo, es aquí donde reside la mayor evolución de este automóvil con respecto a su anterior generación, ya que incorpora un portón inclinado que lo cambia todo en relación al modelo de 2011, más insípido y sencillo. Porque este producto, si algo tiene, es un carácter provocador y que augura sensaciones intensas además de un salto asombroso en la calidad percibida. Todo el diseño se sustenta sobre la nueva plataforma EMP2.

Armónico y elegante como pocos coches en este escalón del mercado, el 508 II deslumbra pureza a lo largo de sus 4,75 metros de longitud, por lo que decrece conforme a su predecesor. No obstante tiene una mayor habitabilidad interior a la que también ayuda un ligero ensanche, que enfatizan su imagen tensa y fluida pero que no renuncia al clasicismo de Peugeot, por lo que se mantiene un perfecto equilibrio entre el progreso estético y el funcional –su baúl supera los 480 litros–.

El equipo de diseño ha trabajado especialmente duro en el apartado de aerodinámica. Para ello, la baja altura es clave y por eso, este nuevo sedán francés mide sólo 1,40 metros de altura. La eliminación de los marcos de las ventanillas ha sido uno de los puntos que ha permitido una altura tan contenida, además, se elimina la clásica interferencia que producen las corrientes de aire, junto al capó y los montantes de las ventanillas, que también han recibido un tratamiento especial según la marca. El resultado es un Cx de 0,26.

El habitáculo, uno de los mejores

Uno de los aspectos que define mejor al nuevo Peugeot 508 es su habitáculo. La empresa pretende que esté a la altura de las mejores cabinas del planeta tanto en términos de diseño como de calidad, para que el 508 2018 actúe como verdadero buque insignia de Peugeot, lo cual supone una apuesta bastante arriesgada en un segmento decreciente para los fabricantes que no se focalizan en los grandes automóviles de alta gama, coupé y prestaciones relativamente amplias.

En su interior será muy similar al del 5008. Destacan las ventanillas sin marco, el diseño del i-Cockpit, que ya se ha podido ver en el 3008 y 5008 y una gran pantalla en la consola central que tiene un nuevo sistema de control gestual para manejar el sistema de infoentretenimiento. Acabados, materiales y equipamiento asistente le convierten, sin duda, en un vehículo orientado al segmento Premium al mismo tiempo que realzan su fuerte personalidad exterior.

La compañía miembro del grupo PSA afirma que el confort comienza por los asientos y por ello han apostado al máximo por las posibilidades de ajuste y la adaptación a la forma de la espalda. Cuentan con el certificado AGR –Aktion für Gesunder Rücken– otorgado por dos asociaciones alemanas de fisioterapia y ergonomía.

El arsenal tecnológico al que se accede desde el puesto de conducción es enorme, aunque destaca un sistema en particular. Se trata de un sistema de visión nocturna totalmente novedoso en el segmento. Dispone de una cámara de infrarrojos que detecta seres vivos de noche o con malas condiciones de visibilidad a una distancia de entre 200 y 250 metros. Todo lo captado por este sistema se muestra en el cuadro de instrumentos digital, dentro del campo de visión del conductor.

A nivel técnico, comparte fundamentos mecánicos con los propios 3008 y 5008. Así, cuenta con una amplia gama de motores turbo movidos tanto a nafta como a Diesel. Entre estos se encuentran los PureTech de 180 o 225 caballos y los BlueHDi de 130, 160 o 180 que, a excepción de la versión básica de gasóleo, se acoplarán con la transmisión automática de 8 relaciones EAT8 y, en algunos casos, con el sistema de tracción integral de la firma.

Habrá una versión híbrida enchufable de nuevo desarrollo, que llegará en segunda instancia compuesta por un motor de naftaa con 180 caballos y otro eléctrico de 105 caballos, ofreciendo una potencia combinada final de 225 caballos. Ambos motores colocados en el eje delantero. mientras que las baterías irán colocadas en el piso, para una distribución óptima de pesos sin afectar al espacio disponible tanto en el maletero como en el habitáculo. Su autonomía en modo eléctrico será de 40 kilómetros.

Con la profunda renovación que sufre ya el nuevo Peugeot 508, desde la marca esperan conseguir argumentos de peso para convertir su sedán medio en una alternativa más sólida a modelos realmente asentados en Europa como el Volkswagen Passat, el Opel Insignia o el Renault Talismán, por no hablar de la penetración de los modelos de Audi, BMW o Mercedes. En este aspecto, se espera que la firma francesa divida esfuerzos y que el nuevo 508 se construya en Rennes –Francia– y en Wuhan –China–.