Ogier estuvo cerca de la perfección en Gales

Sebastián Ogier ganó por quinta vez en Gales y reverdeció sus chances de obtener una sexta corona en WRC.

El francés, pentacampeón del mundo, sacó a relucir sus condiciones de distinto y ganó una carrera clave en Gales para potenciar sus chances de campeonato.

Ogier supo recepcionar bien las dádivas de sus rivales, error de Neuville y falla del motor en el Toyota de Tanak cuando lideraba sin sobresaltos.

El campeón también tuvo problemas, se la trabó la caja el viernes y cayó al octavo puesto.

El sábado arrancó la segunda etapa en el quinto puesto y finalizó el día liderando la general.

El último día no fue fácil ya que Jari Matti Latvala se le plantó aql campeón y llegó a superar lo por 2/10 en la general. Ahí Ogier sacó su estirpe de campeón y le sacó al Ford Fiesta algo más de lo que podía entregar en los bosques de Gwydir.

Cerca de la perfección

"Jari-Matti estaba decidido a ganarse a sí mismo y fue muy rápido, lo que nos obligó a reaccionar. Por suerte pude terminar el rally con tres tramos perfectos, especialmente Gwydir, que fue lo más parecido a la perfección que pude conseguir", comentó Ogier.

"Necesitaba ser fuerte en el último paso por el bosque. Di todo lo que tenía. El plan era al menos igualar su ritmo. Cuando me pasé de la raya le dije a Julien (su copiloto Ingrassia): `No puedo hacer más, sea cual sea el resultado, es lo mejor que puedo hacer'", comentó el francés que con esta carrera logró su victoria 44 en el historial del WRC y la quinta en Gales.

Ogier vado

Campeonato

Ogier estaba antes de Gales a 23 puntos del líder del campeonato, Thierry Neuville, redujo la distancia a 7, a falta de dos carreras en España y Australia.

"Este es un gran paso y estamos de vuelta en la lucha por el campeonato. No diría que estamos donde queremos estar, sino cerca. A veces tenía la sensación de que mi suerte había desaparecido, y empezó así el viernes, pero finalmente se me volvió a aparecer", añadió Ogier.