Paso a paso

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Hacía tiempo que el arranque de Top Race no generaba tanta expectativa. Mucho se habló en la previa de los cambios que presentaba la categoría en varios aspectos. Lo llamativo fue que muchas modificaciones no tenían nada de extravagante y por el contrario se focalizaron en un 'volver a las fuentes' de cuestiones automovilísticas. En su temporada 21, Top Race empezó en Paraná y aquellos cambios esperados tuvieron efecto aunque es prematuro evaluarlos por una cuestión lógica de tiempo. Está claro que el formato de campeonato convencional, es decir, será campeón aquel piloto que logre más puntos y que además gane una carrera, es lo más lñogico como contraposición de otros formatos difíciles de explicar al público. Ahora parece más simple y los pilotos lo aceptaron gustosos. De todos modos, si bien el formato anterior similar a la Nascar de Estados Unidos con Etapa Final y eliminación para definir en la última carrera fue confuso e injusto en su primera aplicación, no lo fue tanto en la del año pasado. En la carrera final de Salta, el sistema discutido al principio, se llevó aplausos porque generó dos definiciones espectaculares. Lo que puede ocurrir ahora es que satisfechos los pedidos de muchos con el campeonato lineal, se pierda emoción en la definición. O no. Nunca se sabe.

La largada con partida detenida fue otro acierto. Con carreras que no siempre son emocionantes y atractivas en la lucha por la punta, la largada aseguró un momento de tensión extrema, adrenalina y explosión de un instante que puede ser clave en una carrera. En Paraná el procedimiento de largada era fundamental, y se cumplió de manera perfecta. Así, se ha recuperado otra categoría para las largadas convencionales y que nunca debieron ser modificacdas en las carreras de Argentina.

El nuevo neumático Dunlop de origen japonés era una gran incógnita. Y lo sigue siendo para cuando tenga que usarse con lluvia. Los pilotos e ingenieros manifestaron que fue un verdadero acierto el cambio. Un compuesto similar al Pirelli europeo pero con una durabilidad diferente y dibujo. Un hecho inédito en el automovilismo nacional además del ingreso de una marca distinta como proveedora.

La llegada de marcas con representación oficial despertó mucho interés en especial para ver la estructura Toyota Gazoo Racing Argentina, la misma que se llamaba Toyota Team Argentina el año pasado en el Súper TC 2000 con la base del cuerpo técnico y sus pilotos oficiales Matías Rossi y Gabriel Ponce de León. Los mismos que estarán desde marzo en el STC2000 estrenaron el prototipo Camry con distinta suerte, pero con muy buenas perspectivas. Lo mismo ocurrió con Fiat Octanos, el equipo de Christian Martínez que puesta a la marca italiana para mantenerse en los primeros planos. El renovado Mitsubishi 3M Racing de Gabriel Furlán es el tercer equipo con denominación de marca y está en condiciones de ser protagonista junto con los tradicionales MS Sportteam, RV Racing, GT Racing, Azar Motorsport, SDE Competición, ABH Sport,DM Team y el fuerte Lincoln Sport Group que finalmente gamó la carrera con Ricardo Risatti. El histórico equipo Midas se sumaría en las próximas fechas.

En cuanto a los pilotos, la solidez de Ricardo Risatti para ganar su cuarta carrera en la categorìa fue de lo mejor del domingo, junto con la capacidad indiscutida del super campeón Agustin Canapino y el oficio de Mariano Altuna y Ponce de León para estar bien arriba. Hubo trabajos excepcionales como los de Humberto Krujoski, ahora en el SDE, Antonino Sganga, Mauro Giallombardo ahora en Lincoln Sport Group y Lucas Guerra, ahora en el ABH Sport. Otros deberàn mejorar y recuperar nivel y otros tantos quedaron con las expectativas sin cumplir como los casos de Matías Rossi (cambió motor para la Final), Matías Rodriguez y Franco Girolami (ambos retrasados) y lo mismo con Juan De Benedictis en el competitivo Fiat Octanos. Auspicioso debut de Bernardo Llaver mientras su auto y su físico aguantaron, lo mismo para los hermanos Valle en su primer paso en la categorìa.

La carrera en sí no fue buena en cuanto a la pelea por los primeros lugares. Salvo en algín momento, con Canapino, Risatti y luego Altuna en lucha a la final le sobraron muchos minutos. Pero así son las carreras. Y así salen a veces cuando no se aplica penalizaciones, ni lastres y se hace una carrera convencional. No siempre el automovilismo es explosión, sobrepasos, y entretenimiento continuo y con esto no quiero justificar que las carreras tengan que ser un bostezo. De todos modos habrá que esperar cuando este tipo de competencias de casi una hora tengan la detencion obligatoria para cargar nafta una vez que los prototipos tengan los nuevos tanques de capacidad reducida. La parada será una variante que puede darle picante a la carrera. Ojalá.

Fue un buen inicio de Top Race. Muy bien los autos, buenos pilotos, buenos equipos, estructuras fuertes y una vuelta al automovilismo convencional (largada y formato) que muchos extrañaban y que por obligaciones del negocio y del show habían desaparecido. La categoría está en condiciones de conjugar rédito comercial, show y buen formato deportivo. Dió un paso muy importante en Paranà, que deberà pulirse y seguir mejorando en las carreras que vienen. 

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