Prevención de algunos problemas comunes en tu auto

En esta nota te explicamos cómo prevenir los problemas más comunes que se pueden presentar en tu auto. Vale la pena que estés al tanto para solucionarlos.

Si eres el propietario de un auto, invariablemente, estás expuesto a correr algún tipo de riesgo con el mismo. Existen una serie de problemas comunes que puede ocasionarte tu auto, desde la pinchadura de un neumático, sobrecalentamiento del motor, hasta algo más grave como un cristal o parabrisas roto.

Algunos de estos problemas invariablemente provocarán que te quedes detenido en medio del tráfico o peor aún, en una oscura avenida a deshoras de la noche o detenido en la ruta.

A continuación, te damos a conocer una lista con los problemas más comunes de un auto y que acciones puedes tomar para prevenirlos:Mantenimiento

Problema 1: No arranca

Cuando tu auto no arranca o de la nada se para en el medio de una avenida entre la lluvia y el tráfico de la hora pico, la causa más probable puede ser una batería o un alternador en mal estado. Es terrible girar la llave y darte cuenta que no enciende.

En este caso, el mejor remedio es la prevención. Recuerda que las baterías tienen un tiempo de vida limitado. Dependiendo del uso, pueden llegar a durar hasta cinco años. Por esta razón es conveniente visitar a tu electricista amigo  de vez en cuando,  para que cheque el estado del acumulador y la forma como está resguardando la energía.

Problema 2: Problemas de alternador

El alternador es el componente que mantiene tu batería estable y cargada. Si tienes problemas con este elemento, tu auto no acelerará de forma adecuada. Al igual que en el paso anterior, es conveniente revisarlo de vez en cuando para verificar su estado general.

Problema 3: Perdida de agua del radiador

Si tu aire acondicionado comienza a fallar, y tu auto deja una mancha de anticongelante donde lo dejas estacionado, no creas que está marcando su territorio, lo más probable es que el radiador esté presentado una fuga.

¡No te asustes! Únicamente tienes que revisar mangueras, conectores y abrazaderas para asegurarte que se encuentran en el lugar correcto y en el estado óptimo. Si se encuentran daños: Reemplaza inmediatamente.

De igual forma, el mantenimiento constante del anticongelante beneficiara la limpieza y buen estado de tu radiador.

Problema 4: Fuga de aceite

La principal evidencia de que tu auto está padeciendo de una fuga de aceite son las terribles manchas negras que puede ir dejando a su paso o en el lugar de su estacionamiento. Revisa periódicamente donde estacionas de manera habitual tu auto para darte cuenta de este detalle.

Inicialmente comienzan siendo pequeñas y poco escandalosas, pero no tardan en convertirse en incontrolables. Existe la posibilidad de que el filtro de aceite no haya sido bien colocado en el último servicio, algún problema en la junta del cárter o inconvenientes en alguna junta del motor.

En este caso no hay de otra, debes ir de inmediato al mecánico y corregir el problema. Para evitarlo, lo mejor son las revisiones continuas y, en caso de llevar tu auto al servicio, verificar que coloquen todo como debe ser.

Problema 5: Pinchadura de neumáticos

La pinchadura de neumáticos se presenta cuando objetos agudos tienen contacto con ellas, o cuando han tenido ya un uso y desgaste prolongado sobre terrenos difíciles. Para prevenir su pinchadura, debes ser cuidadoso sobre las rutas por donde llevas tu auto.

Evita en lo posible pasar por muchos charcos en época de lluvias ya que es en éstos donde los clavos u objetos de metal filosos nadan sin control esperando el neumático adecuado.

Presta especial atención al rodaje de las llantas cuando circules por calles estrechas y con coches o construcciones a los lados, los cuales ayudarán a rebotar el sonido. Baja el volumen de la música y baja las ventanillas. El rodaje debe ser silenciosos, si detectas un “tac…tac…tac”, puede ser síntoma de que el neumático trae un objeto clavado o eventualmente una piedra sobre el mismo.

En cuanto te sea posible, detente y revisa el neumático. Puede ser una simple piedra o un clavo que con el paso del tiempo permitirá la fuga completa de aire.