RAFAELA SIEMPRE PROPONE ALGO MÁS

Rafaela será escenario de una nueva fecha del STC2000, un circuito que despierta sensaciones y propone vértigo, emoción y situaciones

Rafaela es una de las carreras más esperadas del automovilismo argentino porque siempre propone algo más.
 
Con chicanas, sin ellas, circuito corto o largo, el óvalo santafecino, es especial porque los autos desarrollan su velocidad máxima y los pilotos se potencian y entregan grandes espectáculos.
 
En TC2000, y ahora su descendiente STC2000, Rafaela nos recuerda grandes jornadas a pleno automovilismo.
 
Las carreras que me vienen rápidamente a la memoria son cuatro.  Momentos impresionantes que me tocó vivir en el templo argentino.
 
Nos remontamos a 1988 donde el TC2000 comenzaba a levantar sus acciones y se juntaban en la pista corta, circuito "Juan R. Báscolo", Guillermo Maldonado, con el policromático VW1500 decorado por Rogelio Polecello, y Juan María Traverso, con su llamativa coupé Fuego negra.
tc2000_rafaela88
 
Los dos grandes pilotos, quizas más talentosos de ese momento, que tantos roces tuvieron a lo largo del año 88, demostraron en Rafaela, carrera n° 100 del historial del TC2000, que podían correr limpiamente, sin una sola fricción, auto a auto durante 20 vueltas, y brindar un espectáculo de excepción. La vibración y la emotividad que le pusieron el "Maestro" de Renault y el referente de Volkswagen a la carrera santafesina, fue de lo mejor que hemos visto en aquel momento en el "Indinápolis" nacional. 
 
Quizá la explicación haya que buscarla en alto promedio de velocidad que desarrollan los autos en ese trazado, por sus curvones veloces.
 
El peligro a esa velocidad es mucho mayor que cuando se transita en circuitos trabados donde los riesgos son mucho menores.
 
La que recuerdo y recuerdan todos es aquella hazaña de correr en el óvalo sin chicanas con un tracción delantera.
 
Por una gestión de Pablo Peón, Presidente por entonces de la categoría, quien viajó y llevó a CD, Médicos y dirigentes de la CDA del ACA a EEUU a ver una competencia en óvalo para interiorizarse y aprender del tema, se realizó finalmemte la competencia en el famoso óvalo argentino pero sin las chicanas.
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Con neumáticos especiales para la ocasión, con el asesoramiento del experimentado John Dellapenna, se  corrieron las 100 millas de Rafaela en el año 2005.
 
Gabriel Ponce de León logró su tercera victoria del año y se afianzó en la cima del Campeonato, aunque hubiese preferido no correr... Emiliano Spataro hizo su primera "pole" en la categoría, subió al podio y accedió al segundo lugar en el campeonato, pero pidió no volver a competir en el óvalo. Matías Rossi sacó patente de "crack" llegando tercero en un final vibrante; no obstante, se mostró preocupado por la salud del fuertemente accidentado Fabián Yannantuoni... El TC2000 desempolvó el óvalo de Rafaela en un fin de semana "de película" a pura tensión, temor y, claro, velocidad
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"Lloré... Pero no sólo de emoción sino por el miedo que tuve y el alivio de que todo haya salido bien"... La frase no es de un soldado recién llegado de una guerra ni de algún sobreviviente de los cada vez más frecuentes atentados que aterrorizan al mundo. El dueño de este comentario no es otro que Gabriel Ponce de León, tras haber vencido en una desigual batalla contra el miedo, como parecieron ser las "100 Millas de Rafaela". 
 
La siguiente que recuerdo pasaba 10 años después en el óvalo con chicanas y ya con los motores v8, bajo la denominación de STC2000.
 
Una carrera tremenda, espectacular de las mejores que me tocó relatar y que quedará en la historia por el: "Se las gana Werner", frase que se me recuerdan de tanto en tanto algúnos fanáticos.
 
La batalla era directa entre los Peugeot de los "enemigos intimnos" Bebu Girolami y Agustín Canapino.
 
Será muy difícil superar lo que pasó este domingo en Rafaela. Es que el entrerriano Mariano Werner (Focus) dio el zarpazo sobre el epílogo de la quinta competencia de la temporada de Súper TC2000 y se adjudicó un ajustado triunfo, tras aprovechar una dura disputa entre los compañeros del equipo Peugeot.
Werner, aventajó por una exigua diferencia a Canapino, que vio la bandera de cuadros en la segunda posición, mientras que Girolami completó el podio.
 
werner_rafaela_focus
 
Pero no quedó allí el resultado oficial porque en la técnica, fue excluido el auto de Werner (preparado por Hugo Cuervo) y la clasificación entregó como vencedor a Néstor Girolami.
 
Y el año pasado vivimos otra gran carrera de STC2000. Con el sorprendente Martín Moggia que estuvo a nada de ganar con el Citroën hasta que se rompió la goma. El triunfo quedó para  un tenaz Emiliano Spataro y los aplausos para Mariano Werner que corrió más de la mitad de la final sin sustento aerodinamico en el tren trasero, al haber perdido el alerón y dando una clase de agallas y conducción, manejando a más de 250 km/h su Peugeot 408 a punto de despistarse.
 
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Se viene el STC2000 en Rafaela y ojalá veamos otro gran espectácilo de automovilismo. Un automovilismo real, con autos capaces de rozar los 300 k/h y con ese sonido encantador que retumbará en entre los paredones del templo.