REUTEMANN: 37 AÑOS DE SU VICTORIA MÁS TRISTE

Se cumplen 37 años del último triunfo de un argentino e F1, fue en Bélgica y por supuesto fue Lole, en su victoria más triste

Hoy 17 de mayo se cumplen 37 años de la última victoria de un argentino en la Fórmula 1.

Carlos Alberto Reutemann con Williams ganaba el gran premio de Bélgica en Zolder, lo que sería además su triunfo número 12 por los puntos de un mundial y su éxito número 14 en la F1.

Pero ese escalón más alto del podio de Bélgiga impone silencio. 

Aquel triunfo no abriga festejo para el gran estratega argentino.

Es que aquel circuito tenía las calles de boxes más angostas de todo el calendario que por aquellos tiempos utilizaba la Fórmula 1.

Un mecánico de Osella, Giovanni Amedeo, no advertía el estridente sonido de la alarma que habilitaba la salida de los autos a pista y no contemló que pasaba el Williams n° 2 del santafecino y por esas crueles jugadas del destino se caería entre las ruedas del auto golpenado su cabeza.

A Lole había que contenerlo. No entendía por qué había sucedido semejante locura. 

De todas maneras como un gran profesional siguió trabajando en la puesta a punto de su auto pero sin dejar de pensar en el chico italiano que estaba grave.

Lamentablemente Amadeo fallecía dos día smás tarde como concecuencia de esta desgracia.

Este accidente provocó reacciones varias, con los pilotos que exigían reducir el número de participantes, que se extremacen las medidas de seguridad, etc, algo que los organizadores y fiscalizadores hacía caso omiso.

Tal es así que en la largada del Gran Premio, todo se volvió muy tenso, con los mecánicos parados al lado de los autos en señal de protesta, por la desprolijidad del y falta de interés del caso.

Todo se hacía con mucho nerviosismo, los autos no estaban bien alineados y cuando había todavía mecánicos en la grilla, se largó la carrera, provocandose un accidente que de milagro no terminó con la vida de David Luchetti, mecánico de Arrows, que pretendía ayudar a Ricardo Patrese, su piloto, pegado sobre el motor de su auto cuando su compañero Siegrfries Sthor se lo llevó por delante.

Ni siquiera así aparecía la bandera roja. Iba a ser Pironi, detrás de Piquet y de Reutemann, quien al volver al lugar del hecho interrumpía su marcha adrede para detenerse y provocar la detención de la prueba.

reutemann_zolder

Lole rumbo a su último triunfo en la Fórmula 1

 

Después vino la carrera. Pironi, Lole, Piquet , Jones y el resto.

No todo el mundo estaba en sus cabales. Se pegarían Piquet y Jones, con el brasileño perjudicado y el australiano manejando pésimamente hasta despitarse un par de vueltas más adelante.

Reutemann primero,  aparecía la lluvia, se acortaba la carrera, y todo estaba definido. Carlos AlbertoReutemann, Jacques Laffite y Nigell Mansell al podio.

Serían tres hombres desolados que se preguntaban  que estaban haciendo allí, mientras el público miraba en silencio, un silencio que se quebraba con la intensa lluvia.

Reutemann no festejó, los otros dos lo hicieron por cortesía. El argentino salió lo más rápido posible del circuito para saber más del mecánico accidentado.

reutemann_podio_belgica

Ya nada sería igual y tres meses después, Carlos, al volver a Italia para la carrera de Monza, averiguaba la dirección de la familia Amedeo y allá iba pidiendo permiso para presentar sus condolencias a los padres de Giovanni, que lo recibieron respetuosamente. 

Para nosotros un recuerdo imborrable, el Himno Nacional sonaba en lo más alto de un podio de la Fórmula 1.

Pasaron casi cuatro décadas y me pregunto: ¿Cuantás más pasarán hasta que veamos a un piloto argentino ganar en la categoría Reina?