Una Ferrari, la flamante patrulla de la Prefectura

La Ferrari 458 Italia es la flamante incorporación de la Prefectura Naval Argentina. ¿Cómo llegó el auto deportivo allí? También un Mercedes-Benz.

En la Argentina patrullarán vehículos de alta gama. Como en Dubai, pero con otra historia. Es que la Prefectura Naval Argentina incorporó a su flota de vehículos una Ferrari 458 Italia, que patrullará como servicio. ¿Cómo llegó ese vehículo italiano, que se cotiza a más de 300.000 dólares y que en la Argentina hay sólo 15 unidades?

La Ferrari en cuestión, que alcanza una velocidad máxima de 325 km/h y que su motor V8 le permite una potencia de 578 caballos, no fue adquirida directamente por la Prefectura. Según el medio especializado Autoblog, el vehículo es un bien incautado de la corrupción, como el yate del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, que también utiliza la Prefectura.

La 458 Italia está patentada a nombre de Horacio Homs, un empresario especializado en la organización de fiestas y casamientos. Homs fue señalado por la Justicia como testaferro de Juan Pablo “el Pata” Medina, ex titular del sindicato de la construcción (Uocra).

Medina era un fanático coleccionista de autos deportivos. Y está detenido por los delitos de lavado de dinero y asociación ilícita. Hasta que se determine una sentencia, la Justicia autorizó al Poder Ejecutivo a utilizar los bienes incautados en la causa. Recién con un fallo firme, la Justicia podrá expropiar el vehículo y determinar si se vende en una subasta pública.

La Ferrari, que ya luce los emblemas de la Prefectura, será utilizada para actos públicos y exhibiciones especiales. La idea del Gobierno es que, como el yate de Jaime, se convierta en un símbolo de los bienes procedentes de la lucha contra la corrupción.

Pero no sólo la Ferrari llegó a la Prefectura. También incorporó un Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé. Es un deportivo alemán con un motor V8 6,2 y 457 caballos de potencia. Alcanza los 280 km/h. Cuando se lanzó a la venta en 2012 y era 0km, tenía un precio de 163 mil dólares. La Policía Federal también en su momento había incorporado un Audi TT y un Mercedes-Benz Clase C.