A 30 años de la maniobra entre Prost y Senna en Suzuka

Hace 30 años se producía el recordado toque entre los compañeros de equipos en McLaren, una de las polémicas más grandes de la historia de la F1.

22 de octubre de 1989. Penúltima fecha del campeonato de F1. Ayrton Senna se jugaba sus últimas cartas para llegar a Australia con chances de arrebatarle el título a Alain Prost, que lideraba la carrera en Suzuka. Hasta que en la vuelta 47 se producía aquel toque entre los compañeros de McLaren-Honda, que quedaría grabado como uno de los momentos más calientes y polémicos de la historia de la F1.

Aquel acontecimiento fue el desenlace explosivo de una relación que se había tornado insostenible entre los dos campeones mundiales. Un año en el que se habían pactado ciertas normas entre ellos, como la de no superarse hasta la primera curva en los inicios de carrera. Prost se enfureció al entender que Senna había roto el pacto que él mismo había propuesto, luego de una segunda largada tras la interrupción de la competencia por un serio incendio en la Ferrari de Gerhard Berger, en Imola.

El francés sentía que ya no tenía el respaldo que se había ganado desde 1984 con dos campeonatos del mundo en la escudería. En el GP de Francia, Prost anunció que no seguiría en McLaren en 1990. Después de ganar en Monza, en la decimosegunda de dieciséis fechas, Prost le había sacado 20 puntos a Senna e insinuó que Honda estaba favoreciendo al paulista con mejores motores. Los japoneses se horrorizaron, y junto a McLaren y el propio Prost, debieron salir a corregir las declaraciones durante el GP de Portugal.

Sin embargo, Senna no perdonó aquellas acusaciones y habría pedido al equipo que expulsaran al francés antes de fin de año, para evitar que se llevara información valiosa a su nueva escudería. Algo que obviamente no sucedió. En medio de esa tensión, se llegó a las últimas dos fechas del año. Una bomba de tiempo.

El fin de semana de Suzuka, Prost se dedicó a trabajar en el set up para la carrera. Y Senna le sacó 1s7 en la clasificación para otro 1-2 de McLaren. Aunque antes de la largada, el brasileño hizo un último toque que no dio resultado y Prost saltó rápidamente a la punta al largar desde el lado más limpio de la grilla. Con un auto más descargado aerodinámicamente, el francés se mantuvo en la punta y luego de las paradas en boxes, Senna comenzó el ataque luego de la vuelta 40.

A seis giros del final, el brasileño hizo más rápido la desafiante curva 130R y se zambulló por el interno en el frenaje de la chicana, cuando había dos autos de distancia entre uno y otro. Una secuencia famosa. Prost ya había anticipado que no volvería a abrir las puertas como lo había hecho en reiteradas oportunidades con su rival en la disputa de una posición. El McLaren N°2 iniciaba anticipadamente la maniobra de ingreso y los autos se enganchan.

Prost se bajaba rápidamente del auto confiado de un desenlace favorable. Senna le pedía a los auxiliares que empujaran su auto para continuar en carrera. El brasileño retomaba la marcha, aunque sin realizar la trayectoria de la chicana, sino por el camino de escape. Luego de pasar por boxes para reparar la trompa dañada, superaba al Benetton de Alessandro Nannini y ganaba la carrera.

Más tarde era excluido por no transitar la chicana. Un final escandaloso, que fue apelado por el equipo no para tomar partido por uno de sus pilotos en la pelea por el título, sino para defender el triunfo de la carrera. No prosperaría y Prost se consagraría campeón por tercera vez.

“Debo admitir que Ayrton es un conductor extremadamente bueno, pero en mi opinión está conduciendo demasiado duro. Para ser sincero, desde un punto de vista personal, se ha vuelto absolutamente imposible trabajar con él", señalaba Prost.

Mientras se sentaban en la oficina de los comisarios en Suzuka después de la sanción oficial, Prost se adelantó y le ofreció la mano, diciendo que lamentaba que las cosas hubieran terminado así. Ayrton hizo a un lado el gesto y le dijo al francés que nunca quería volver a verlo.