Casey Stoner, en jaque por sus problemas de salud

La fatiga crónica lo aqueja desde el 2009 y los síntomas han recrudecido en la actualidad.

Casey Stoner fue entrevistado por el periodista australiano Greg Rust en su tradicional podcast y allí apuntó a varios temas de su carrera en el motociclismo. Sin embargo, el dos veces monarca del Moto GP se sinceró y habló de los problemas de salud que hoy lo alejan cada vez más de la velocidad.

"He tenido algunos problemas de salud en estos últimos años. No tengo ningún primer recuerdo de estar en una moto. Todo viene de lo que veo en las fotos. No recuerdo una pasión, un sentimiento o una emoción", le comentó Stoner a Rust, señalando que la memoria también es un aspecto en el que también tendría inconvenientes.

El oceánico remarcó que la fatiga crónica es el problema que hoy pone en jaque su vida cotidiana. "En realidad, estoy luchando con una fatiga crónica en estos momentos, lo que no es bueno. Desde agosto o septiembre del año pasado me di cuenta. Sentí que algo andaba mal cuando el golf se estaba convirtiendo en un deporte realmente físico para mí. He tomado diferentes pastillas para tratar de combatir eso y hacerme pasar el día un poco mejor", sentenció.

El actual tester de Ducati habló que este inconveniente ya lo acarrea desde 2009, año en que también se le diagnosticó intolerancia a la lactosa. "Aquel año luché, vomitaba después de cada carrera, pero ya no podía pilotar físicamente la moto. No teníamos ni idea, había pasado por todos los médicos imaginables tratando de averiguarlo", puntualizó.

Por último, Stoner fue contundente al decir que se le hace cada vez más difícil practicar disciplinas del deporte motor. "No he rodado en más de un año. No tengo energía para pilotar y hacerlo me llevaría a quedarme después en el sofá durante una semana. La primera vez que maneje una moto de competición desde enero del año pasado, que estuve haciendo test, fue hace sólo un par de semanas, cuando estuve en Estados Unidos en mi cumpleaños para un evento de Alpinestars. Rodamos un poco con unos cuantos chicos. No apretamos ni nada, pero me afectó lo suficiente", concluyó el australiano.