El argentino que se midió mano a mano con Quartararo en Europa

Emiliano Lancioni compartió pista con el francés en la categoría Moto 3 del Campeonato Español de Velocidad (CEV) en 2013.

Fabio Quartararo está en el centro de la escena del motociclismo mundial. La vida deportiva le sonríe al francés, quien en los últimos 15 días logró sus dos primeras victorias en el Moto GP, cortó una racha de 20 años sin que pilotos galos ganaran en la máxima categoría, marcha como líder del campeonato y ya sabe que en 2021 se vestirá con los colores oficiales de Yamaha.

Aunque las luces están puestas en el presente, Quartararo viene dando muestras de su talento desde hace tiempo. El oriundo de Niza se consagró bicampeón de Moto 3 del Campeonato Español de Velocidad (CEV) en 2013-2014 y en el aquella etapa enfrentó a argentinos en las pistas ibéricas. Emiliano Lancioni, Fausto Granton y Gabriel Rodrigo, quien corría bajo bandera española en ese momento, se midieron mano a mano con la sensación del 2020.

El CEV es considerado uno de los certámenes de las “dos ruedas” más importantes y competitivos del planeta. En Moto 3 es literalmente el semillero del Moto GP y gracias a su nivel, a partir de 2014 dejó el estatus de nacional para convertirse en internacional y ser organizado por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).

Lancioni se prestó a la charla con Carburando y contó cuando en 2013 integró el Team Calvo y compartió pista con el piloto 21 de años, como también con otros jóvenes valores mundialistas como Andrea Migno, Jorge Navarro, Albert Arenas, Aron Canet y Tatsuki Suzuki, Xavi Vierge y Michael Rinaldi. “Tuve la oportunidad de compartir momentos con Fabio, ya sea adentro cómo afuera de la pista y pudimos cruzar algunas palabras. La verdad que fueron momentos increíbles, no sólo por ser rival de él, sino también por un montón de pilotos con los que puede competir y hoy están en el Campeonato del Mundo”, expresó.

Además, el cordobés recordó un encontronazo que tuvieron con Quartararo el 8 septiembre en el circuito de Albacete. “En esa carrera, él largaba al frente mío y cuando arrancamos llegamos muy apretados a la primera curva. En el circuito hay una ‘S’ de tres curvas rápida, donde la primera es la derecha, la segunda a la izquierda y la tercera nuevamente a la derecha, ese dibujo estaba antes de que reformaran la pista. Hicimos la primera variante a la derecha, la siguiente a la izquierda y en la tercera me tiré por adentro y nos enganchamos con Fabio, terminando en el suelo los dos”, detalló.

Y agregó: “Después de eso estaba muy enojado, pero en la siguiente fecha fui al box a pedirle disculpas y allí intercambiamos algunas palabras porque también sabe hablar español. Tanto en Albacete como en Jerez de la Frontera, durante unos test que hubo más adelante, volvimos a charlar”.

Tras aquel incidente pasó mucha agua debajo del puente, pero el ex campeón de R3 Cup volvió a encontrarse con el francés el año pasado. “Cuando vino el Moto GP a Termas de Río Hondo, fuimos a un evento de Yamaha en un hotel y tuve la posibilidad de verlo nuevamente ahí. Le pregunté si se acordaba de mí y le dije que habíamos corrido juntos en el Campeonato Español. Pensó un poco y me dijo ‘tú me chocaste en Albacete en la curva 3 y nos caímos los dos’”, relató.

Quartararo hizo gran parte de su carrera formativa en España, donde compitió desde 2007 hasta 2014, logrando seis títulos. En el bienio 2015-2016 ya pegó el salto al Mundial de Moto 3, 2017 y 2018 lo vieron en Moto 2 y en 2019 desembarcó en el Moto GP con el Petronas Yamaha, donde en su temporada debut consiguió siete podios y seis pole position, lo que le permitió terminar quinto y llevarse el premio al rookie del año.

“En 2013, de principio de temporada hasta la mitad estábamos muy juntos en las posiciones, clasificamos cerca, pero en la segunda parte, él pegó un salto muy grande. De estar en la mitad del pelotón pasó a ganar carreras y lo hacía con cuatro o cinco segundos de ventaja. Ahí es donde comenzó su despegue”, comentó Lancioni en referencia al ascendente crecimiento que tuvo el “Diablo”.

En la misma línea, el oriundo de Oliva señaló que la mejora en la performance fue rapidísima. “Cuando se destapó, demostró mucho y cuando supo que podía ganar carreras, creció muy rápido. Hizo ese click y ganó el CEV, después al año siguiente fue al equipo Estrella Galicia y también se consagró. Luego fue al Mundial y estaba adelante El 2013 fue clave para luego poder dar los saltos que hizo hasta llegar al Moto GP”, puntualizó

Por último, el hombre del MG Bikes destacó que el galo no parece haber cambiado su personalidad a pesar de haberse convertido en la una estrella del deporte motor. “Por las veces que lo traté y una aunque no fueron conversaciones largas, no ha cambiado mucho su forma de ser. La humildad no la ha perdido, aunque no sé cómo será en su vida personal”, concluyó.