El argentino que se subió a la moto de Valentino Rossi

En el 2008, un campeón argentino de motociclismo estuvo arriba de la máquina del italiano en Indianápolis.

Conocer a los ídolos o las personas por las que uno profesa admiración siempre es gratificante. Pero para Luciano Ribodino fue doblemente especial, porque en aquella ocasión transitaba un momento muy difícil de su ascendente carrera deportiva y porque es uno de los pocos argentinos que logró lo que muchos quisieran: subirse a la moto de Valentino Rossi.

Con jóvenes 14 años, Ribodino cumplió dos sueños: el primero fue estar cara a cara con Rossi y el segundo fue sentarse en la Yamaha del italiano. Sin embargo, ese encuentro fue un haz de luz en uno de los pasajes más dolorosos de su trayectoria dentro del motociclismo.

El domingo 17 de agosto de 2008 en el Virginia International Raceway se corría la séptima fecha de la Red Bull AMA US Rookie Cup, certamen en el que participaba junto a Leandro Mercado. El oriundo de San Francisco partió desde el cajón número 20 de la grilla y tras una mala largada, llegó la fatalidad ya que se vio involucrado en un fortísimo accidente con Garet Tomlinson y Toriano Wilson. Este último fue embestido por el argentino y producto de las heridas sufridas perdió la vida.

“Fue un accidente fuerte, donde chocamos tres pilotos. En la largada, el 125cc, que era dos tiempos, se me quedó como atorada y no moví bien, por lo que quede atrás. Era la primera vuelta y todos iban en fila india. Uno de los protagonistas se cae en la entrada de una “S” del circuito y cruza toda la variante arrastrando por el pasto y cuando vuelve a meterse en la pista, otro de los chicos lo esquiva con lo justo y se cae. Por la tierra que se levantó, yo no veía nada y tuve la mala suerte que al venir doblando lo choqué con todo el cuerpo. En el impacto, me quebré el codo, cúbito y radio, los dedos de la mano izquierda, el fémur y la pelvis del lado izquierdo. Fue un accidente feo y muy fuerte para lo que era la cilindrada”, describió Ribodino.

“Lucho” fue trasladado al Duke University Medical Center de la ciudad de Durham, Carolina del Norte, donde el martes 19 fue operado por espacio de seis horas. Durante la intervención, los médicos le colocaron placas metálicas para tratar las múltiples fracturas. El miércoles 27, recibió el alta médica.

Con las lesiones a cuesta y la imposibilidad de correr, el campeón argentino de motociclismo vivía momentos de tristezas. Sin embargo, el manager del torneo norteamericano, Kevin Schwartz, le dio una sorpresa que recuerda hasta el día de hoy.

El 14 de septiembre, el Moto GP disputó su 14ta fecha del año en el circuito de Indianápolis y allí fue todo el contingente del certamen auspiciado por Red Bull, con Ribodino incluido. “Esa carrera fue en Indianápolis y fui porque a la par tenía que ir al médico. A pesar de que no fui a participar, seguía adentro del grupo y Kevin, que era nuestro coach, me preguntó quién era mi ídolo y si lo quería conocer”, relató.

“La verdad es que no la había pasado bien después del incidente y fue un gran gesto de Kevin para conmigo. Le dije que mi referente era Valentino y bueno fuimos en una motito (sic) hasta el box, me hizo pasar y Valentino me dejó sentarme en su moto, por lo que fui un privilegiado ya que a casi nadie dejaba que se sentará en la Yamaha porque era una cábala que tenía de no dejar que nadie se suba a la moto. Fue un gran momento, me saqué un par de fotos con el cartel, con el mismo Kevin y con Rossi. De todo eso no me voy a olvidar más porque fue una experiencia muy linda y voy a estar siempre agradecido a todos los que permitieron que pueda conocer a mi ídolo”, se explayó sobre lo que fue su encuentro con “Il Dottore”.

Pero el italiano no fue la única figura con la que pudo dialogar, también tuvo el gusto de hacerlo con Casey Stoner, quien en 2008 era el campeón vigente tras haber conseguido el título con Ducati en 2007. El sanfrancisqueño aún conserva el yeso que tenía en su brazo izquierdo y en el cual estamparon su firma ambos pilotos.

“Ese mismo día no vi solo a Valentino. Schwartz me llevó a conocer a Casey Stoner y Valentino me firmó el yeso que yo tenía en el brazo izquierdo, lo mismo que Stoner, así que ese yeso lo tengo guardado. En ese momento ambos eran rivales directo y tuve la suerte de poder hablar con los dos, aunque yo no habló inglés, Mario Diez me hizo de traductor y así pude cruzar unas palabras con ellos”, finalizó el actual hombre del Rosamonte Racing Team en el Superbike Argentino.

Así fue, como sin saberlo, Ribodino se convirtió en uno de los pocos pilotos nacionales que tuvieron el privilegio de subirse a la moto de Valentino Rossi, quien en aquella carrera se quedó con la victoria, escoltado por Nicky Hayden y Jorge Lorenzo.