Eliseo Salazar: “Mis logros se deben a la escuela hecha en Argentina”

El chileno Salazar corrió en F.1, Indy, Le Mans, Dakar, Rally Mundial. Recuerda una anécdota con Ecclestone. Mirá la entrevista en Carburando en Casa.

Eliseo Salazar es sinónimo de automovilismo. No sólo en Chile, donde su trayectoria modificó la relación de su país con el deporte motor. Eliseo Salazar también representa a nivel internacional, ya que se dio el gusto de correr en todas las disciplinas que ofrece la actividad. Desde las exclusivas calles de Mónaco, a la velocidad pura de Indianápolis, el maratónico desafío de Le Mans, el intrépido Rally Mundial o el extenuante periplo del Dakar.

“Tantos logros que obtuve en mi vida se debió a la escuela que hice en la Argentina. Fui campeón de la Fórmula 4”, destacó Salazar en la entrevista realizada en el programa Carburando en Casa.

“En Chile, cerca del colegio que yo asistía había una librería donde llegaban las revistas Automundo y Corsa. Hoy los chicos tienen todo instantáneamente en el celular, yo tenía que esperar al miércoles o jueves para ver esas publicaciones. Veía lo que era el automovilismo en la Argentina. Veía que había cursos de conducción deportiva. Mi padre conocía gente de Buenos Aires. Y allá fui”, recordó el chileno, que hoy reside en Miami.

“Estuve en el barrio de San Justo. Recuerdo que la calle era Perito Moreno. Fui a hacer el curso, gané la beca para la Fórmula 4. Esa fue la gran decisión de mi vida. Justo había comenzado la facultad para seguir la carrera de Ingeniería Comercial. Congelé los estudios y allá fui. Me jugué por el automovilismo. Ahí comencé mi carrera. Tomaba colectivos hasta la General Paz, de ahí al autódromo. Dormía en el autódromo, en un sofá cama. Lo hice con mucha pasión. Hasta que en 1978 salí campeón cuando había más de 100 autos en la grilla”, agregó.

Salazar no olvida aquellos inicios: “Corrimos de preliminar de la Fórmula 1. Estábamos en la Horquilla y veíamos pasar esos autos que parecían Ovnis. Volví a Chile y el hecho de salir campeón en Argentina provocó que tuviera cierta popularidad en mi país. Busqué auspicio para ir a la Fórmula 3 inglesa y el resto es conocido. Pero siempre tuve a la Fórmula 4 presente. Por ejemplo cuando lideraba carreras en la Fórmula 1 inglesa, se me venían a la mente momentos de la Fórmula 4. Es enseñanza que sirve mucho para el futuro”.

A modo de broma, hace una comparación con Fernando Alonso, por la cantidad de disciplinas en las que participó cada uno: “Desafortunadamente fui el único piloto chileno. El automovilismo es el deporte más variado del mundo. De Mónaco a la arena del Dakar. Yo corrí en todas las categorías. De hecho Alonso aún no me alcanzó. Corrió en todas las categorías pero no lo hizo aún en el Rally Mundial. Yo lo hice en el WRC en Córdoba. Le llevo una de ventaja (Risas)”.

Salazar destacó a la distancia la importancia de competir en un nivel alto, y cómo se valoraría en la actualidad: “Corrí con Carlos (Reutemann). Se retiró en 1982, lo que sabemos. Era un piloto excepcional y en ese sentido hoy en día aprecia lo que sería tener un piloto como Lole en la punta. Hoy con redes sociales sería mucho más explosivo aún. Es muy difícil llegar a ese nivel. No por el talento, sino que hay que agregarle una serie de características. Yo fui el único de Chile que llegó. Hoy es muy difícil reunir presupuesto, además del sacrificio y perseverancia. Nuestros países conspiran muchas veces por las condiciones financieras, o por mercados chicos”.

Y si pasó por la Fórmula 1, imposible no tener alguna anécdota con Bernie Ecclestone, el mandamás de la máxima categoría: “Un día me llama la secretaría de Ecclestone para que me reuniera con él. Fui a un Penthouse frente al río Támesis. Me recibió y me preguntó si estaba contento con el auto que estaba manejando. Yo le respondí que sí, que había que mejorar un poco el auto pero que en líneas generales estaba bien. Me dijo que no, que tenía que cambiar de equipo. Yo le aclaré que tenía un contrato firmado con March. Me indicó: “El contrato da lo mismo. A partir de ahora vas a correr en el equipo Ensign”. Y así fue, era un equipo de la mitad, me presentó el dueño del equipo. Bernie manejaba para bien o para mal, en mi caso muy bien, a la Fórmula 1. Y salí 6° en Holanda, donde ganó Alain Prost. Para mí y para Chile fue como salir campeón mundial, ya en esa época había transmisión de TV en directo”.

Más allá de la Fórmula 1 y tantas categorías, el chileno destaca su paso por el automovilismo norteamericano, más precisamente la IndyCar: “Recuerdo el triunfo en Indy en Las Vegas, un circuito difícil porque tiene poco peralte. Y el momento que elijo de mi trayectoria es la clasificación de las 500 de Indianápolis, donde me tuvieron que sentar en el auto porque venía de una lesión muy seria y no estaba rehabilitado completamente aún. Salí e hice la pole. Fue un momento increíble, no sólo por lo deportivo, sino porque uno demuestra que tiene un plus que no sabe que lo tiene. Sin dudas que Indy es la categoría que me dio más emociones. Como piloto te sientes más relevante que en cualquier otra disciplina”.

Si querés observar la entrevista completa con Eliseo Salazar, mirá el programa de Carburando en Casa: