Gabriele Tarquini, ¿Cómo ser campeón a los 56 años?

Gabriele Tarquini se consagró como el primer campeón del WTCR en la fecha que se disputó en el circuito callejero de Macao a los 56 años.

Después de casi una temporada inactivo, a sus 56 años y con casi 35 de puro automovilismo sobre sus espaldas, el italiano volvió a calzarse el buzo y las botas para convertirse en el primer campeón del WTCR. Pero sus rivales no se la hicieron fácil, como Yvan Muller otro experimentado con cuatro títulos de WTCC pero con el mismo hambre de gloria de siempre. Así Gabriele Tarquini sumó otro trofeo a su vitrina.

Luego de vencer en el BTCC, el ETCC, consagrarse en el WTCC de la mano de la revolución Diesel de Seat y de lograr un subcampeonato del mundo con Honda Racing, volver tras un año prácticamente de estar inactivo parecía algo imposible. Aunque Tarquini disputó algunas competencias a lo largo de 2017 luego de abandonar Lada y que fue parte del desarrollo del Hyundai i30 N TCR, pero de ahí a liderar el proyecto de Hyundai Motorsport y BRC Racing Team en el nuevo WTCR fue un paso enorme que el experimentado italiano hizo sin problemas.

Quizá haber sido parte del desarrollo del Hyundai i30 N TCR y saber el real potencial del coche fue una pieza fundamental para su vuelta, pero todo el mundo del automovilismo sabe que tener un coche rápido no es lo único que se necesita para ser campeón. Pero, Tarquini aclaró desde un principio que su llegada al WTCR no era solo para ver la bandera cuadros sino que quería pelear por victoria y en la primera cita del certamen, en Marrakech, logró dos victorias  al volante del auto al que vio nacer. De esa manera arrancó el 2018 del italiano la temporada, puesto que reforzó en Hungaroring con otra victoria en la carrera principal. Tras seis carreras disputadas, Tarquini había conseguido el triunfo en la mitad de ellas.

El Hyundai de Tarquini

Su peor momento del año llegó en el complejo circuito de Nürburgring. Allí no sumó ningún punto en las tres competencias debido al mal funcionamiento del Hyundai i30. Pero en la presentación en Zandvoort también tuvo una negativa performance por la variación de los lastres de compensación y la situación en el campeonato para el italiano se hizo cuesta arriba. Pero tras esos malos momentos, Tarquini sacó a relucir su carácter y experiencia en Vila Real, donde volvió a la zona de puntos en las tres carreras con un podio en una de ellas que se volvió muy importante por los problemas que sufrieron sus rivales.

La fecha en el Slovakia Ring fue un punto de quiebre para Tarquini. Con un podio y una victoria, el italiano tomó con esperanzas las fechas por Asia. En Ningbo reafirmó su postura y aunque Wuhan fue un fin de semana para el olvido, en Suzuka mostró las cartas sobre la mesa y con una victoria dejó el torneo muy a su favor. Luego llegó la última cita en el complejo circuito de Macao, el cuarto puesto que logró en la primera carrera fue importante, pero una mala clasificación puso en riesgo sus chances pensando en las restantes dos finales.

A pesar de eso, Tarquini se quedó con el título de WTCR con una diferencia mínima de trs puesto con respecto a Yvan Muller, quien a pesar de no haberse quedado con el campeonato tuvo una satisfacción, ya que su estructura, el equipo YMR, consiguió el campeonato por equipos, también por tres puntos.

Tarquni y el festejo al lograr el campeonato

Un final perfecto para Hyundai Motorsport, por el enorme trabajo de Tarquini en el desarrollo del Hyundai i30 N TCR y a lo largo de la temporada. Viejo es el viento y sigue soplando dice la frase.

Tarquini campeón del WTCR a los 56 años