Guillermo “Dogo” Furlong, el campeón argentino de motos, que lleva una vida de perros

Su vida se reparte entre ser paseador y administrar un hogar-refugio para mascotas. Tiene más de 20 canes propios y cuida decenas de sus clientes y amigos. Una vida dedicada a los perros y a su otra pasión, las motos.

Su apodo lo describre por si solo. Guillermo "Dogo" Furlong nos cuenta en primera persona sobre sus dos pasiones, los perros y el motociclismo:

“El amor por las motos nació desde que tengo uso de razón Me lo transmitió mi padre, a los 8 años me trajo una Siambretta 125 toda desarmada en una caja y la terminamos armando juntos. A partir de allí nunca dejé de tener motos”.  

“Con los perros pasó algo parecido. A los 16 años quería buscar un trabajo y si bien nunca había tenido mascotas, comencé a pasear perros con mi primo, estoy seguro que fuimos los primeros en hacer este trabajo en el país. Me volví loco por los perros y sigo enarmonado de ellos hasta hoy. Sé que nunca podría trabajar de otra cosa”. señaló.

“Mi rutina es levantarme muy temprano e ir a buscar a los perros. Generalmente, están todo el día conmigo. Vivo las 24hs. con perros de clientes, de amigos y otros míos. A los autodromos voy con mi perra “Chechu” que es muy famosa la conoce todo el mundo y aclaro que es de raza callejera. Mas allá que un periodista amigo me apodó "Dogo" a mi me gustan más los perros de la calle”.

“Volviendo al tema de las motos, empecé corriendo en Cross en el mítico circuito “El Salvaje” de Otamendi. Luego pase al Campeonato Argentino de Motocross de Camod en 1996, donde corrí con una CR 250”.

“En el 2008 el padre de un amigo se compró una moto de pista, una Honda CBR 1000 y nos volvió locos a todos. Al año siguiente me compré la moto de carrera y empecé en el Argentino en la categoría Stock Bike”. “Así comencé en la Velocidad con una Fiorino y una carpa tipo iglú, con mi señora viajando a todos lados como podíamos porque mucho presupuesto no había”. “Con el tiempo nos fuimos equipándonos pero siempre a pulmón”. “Uno lo hace por pasión, correr en motos es una sensación inigualable”. agregó.

“El año pasado pude cumplir mi sueño. Con mucho esfuerzo, cumplí el objetivo de lograr ser Campeón Argentino Master ( mayores de 50 años). Como dice mi esposa Natalia, soy el campeón de las ruedas usadas porque siempre ando comprando a otros pilotos las ruedas que dejan. Jeje”. “El título fue el esfuerzo de mucha gente, como Gaby Guimard, Santiago Mayoli, Seky Martínez y José Luis Ayub”.

 “Amo las motos y amo los perros, significan todo para mí. Los perros son mi compañía, trabajo, una vida casi dedicada al 100% a ellos. Los 20 que tengo son la mayoría rescatados, abandonados por la gente y cuando veo a uno tirado no lo puedo dejar solo”.  “Son mi vida”.