La fusión Fiat-Chrysler y PSA se llamará Stellantis

FCA y PSA anunciaron el nombre de la nueva entidad, que nacerá a principios de 2021. De todos modos cada fabricante de automóviles mantendrá su identidad.

 

PSA y Fiat Chrysler Automobiles ya han bautizado al que pretende ser el cuarto grupo automovilístico más grande del mundo. La empresa resultante de la fusión de ambas se llamará Stellantis, aunque las marcas de cada compañía conservarán tanto el nombre como el logotipo.

Según ha informado en un comunicado, el nombre tiene sus raíces en el verbo latino 'stello', que significa "iluminar con estrellas". "Stellantis combinará la escala de un negocio global con una amplitud y profundidad de talento, know how y recursos capaces de proporcionar soluciones de movilidad sostenible para las próximas décadas", han subrayado.

Los grupos francés e italoestadounidense anunciaron en diciembre del año pasado un acuerdo formal para la creación de un consorcio participado al 50% y con unas ventas estimadas de 8,7 millones de unidades por año, tan solo por detrás del grupo Volkswagen, Toyota y la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

Antes de la crisis provocada por el coronavirus, esperaban unos ingresos anuales de unos 170.000 millones de euros, unos resultados de explotación superiores a 11.000 millones y un margen operativo del 6,6%. PSA y FCA, que emplearán a unas 400.000 personas en todo el mundo, aseguraron que estas estimaciones de sinergias no se apoyaban en el cierre de ninguna planta. También preveían que las sinergias generen un flujo de caja neto positivo desde el primer año y que el 80% de estas se materialice en el cuarto año de la fusión.

La entidad fusionada estará compuesta por las marcas Peugeot, Citroën, DS Automobiles, Opel y Vauxhall, por parte de PSA, y Abarth, Alfa Romeo, Chrysler, Dodge, Fiat, Fiat Professional, Jeep, Lancia, Ram y Maserati del lado de FCA. Y tendrá un consejo de administración formado por 11 miembros, en su mayoría independientes. La corporación italoestadounidense designará a cinco miembros y otros cinco serán nombrados por la francesa. Además, incluirá dos miembros en representación de los empleados de las dos empresas.

El consejero delegado de la compañía fusionada será Carlos Tavares, actual presidente del grupo francés, por un periodo inicial de cinco años, y también formará parte del consejo. John Elkann, presidente de FCA, será el presidente. La nueva entidad matriz, con sede en Países Bajos, cotizará en París, Italia y Nueva York.

Al firmar que la nueva sociedad esté participada al 50%, tanto los accionistas del grupo francés como los del italoestadounidense verán reducida a la mitad su participación. La familia Agnelli, a través de su brazo inversor Exor, controlará un 14% de la empresa resultante, mientras que los Peugeot y Bpifrance Participations tendrán en sus manos cada uno un 6% del capital.

 

Para hacer frente al impacto de la pandemia, que ha provocado el cierre temporal de plantas de producción y concesionarios, PSA ha cerrado recientemente un crédito de 3.000 millones de euros, que se suma a otro que ya tenía confirmado por la misma cantidad, pero que aún no ha utilizado.

PSA consiguió cerrar 2019 con un beneficio neto récord pese a vender un 10% menos de vehículos -unos 3,5 millones de unidades-, gracias a que se centró en la comercialización de modelos con mayor rentabilidad. El consorcio automovilístico francés ganó 3.200 millones de euros, lo que supone un incremento del 13,2% respecto al ejercicio precedente, mientras FCA obtuvo unas ganancias netas de 6.630 millones de euros durante el año pasado, un 83% más.

Investigación de la Comisión Europea

 

La Comisión Europea a mediados de junio una investigación sobre la fusión entre ambas compañías al considerar que podría violar las leyes de competencia de 14 países de la UE y también del Reino Unido.

El Gobierno comunitario ya mostró su preocupación por la unión entre ambas compañías el 8 de junio al considerar que pueden incurrir en un oligopolio en el segmento de las furgonetas/utilitarios. 

Según el organismo, la fusión reduciría "significativamente" la competencia dentro del mercado único en el sector de vehículos comerciales ligeros (con un peso inferior a 3,5 toneladas) en Bélgica, Croacia, República Checa, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España y Reino Unido