La increíble historia que Citroën reeditará en el Sahara

HISTORIAS.- Tras la hazaña de 1922, Citroën volverá al Sahara con objetivo de cruzar el desierto con un eléctrico con el proyecto Ë Popée para 2022.

La exhibición en la expo Retromobile 2020 de la réplica del Golden Scarab lanza un proyecto audaz, al igual que los que André Citroën era apasionado. En 2022, cien años después del primer crucero sahariano en automóvil, Citroën repetirá el logro con Ë.PIC, el crucero eléctrico del Sahara.

Pasaron 100 años después del primer crucero por el Sahara en automóvil, y Citroën se embarca en un nuevo desafío, el de repetir el logro en modo eléctrico: Ë.PIC. Este proyecto con una dimensión humana y tecnológica para la promoción de formas innovadoras y sostenibles de movilidad, está previsto para las fechas del primer aniversario del crucero: del 19 de diciembre de 2022 al 7 de enero de 2023. Ë.PIC (Ë.POPÉE en francés ) se dio a conocer hace pocos días en una conferencia de prensa organizada en el stand de Citroën en Retromobile.

El objetivo no es una carrera de velocidad, sino una aventura humana a bordo de tres tipos de vehículos que destacan el pasado, el presente y el futuro. En la línea de inicio:
• Dos réplicas de medias pistas del primer cruce: Golden Scarab y Silver Crescent,
• Vehículos eléctricos de producción para asistencia, de la gama Citroën 2022,
• Y un concept car futuro 100% eléctrico.

Citroën cruzará el Sahara como en 1922

El objetivo es apegarse a la ruta histórica, por lo tanto, un total de 3,170 km en 21 días (con los ajustes necesarios en el contexto geopolítico de algunas de las áreas cruzadas): 200 km de Touggourt a Ouargala, 770 km de Ouargala a In- Salah a través de Inifel, a 800 km de In-Salah a Silet a través de Tamanrasset, a 500 km de Silet a Tin Zaouaten, a 100 km de Tin Zaouaten a Tin Toudaten, a 100 km de Tin Toudaten a Kidal, a 350 km de Kidal a Bourem, a 100 km de Bourem a Bamba, y 250 km de Bamba a Tombuctú:

En la edición 2020 de Retromobile, Citroën presentó la réplica del autocadenas Scarabée d’Or (Escarabajo de Oro), una reproducción idéntica al original que participó en las celebraciones del Centenario de Citroën: Born Paris XV, la exposición de 100 años Citroën  y el Encuentro del Siglo (Rassemblement du Siècle), celebrados en julio 2019.

La presentación de esta réplica permite destacar el trabajo de un equipo de 160 estudiantes de la escuela de ingenieros de Artes y Oficios y del Liceo Profesional de los oficios del automóvil Château d’Épluches y de 50 profesores y auxiliares con una inversión de 50.000 horas de trabajo y 1.500 kg de metal en 11 centros de producción.

Este vehículo llamado Escarabajo de Oro, uno de los famosos móviles utilizados en la travesía de 1922 donde se ha presentado este nuevo proyecto que recibirá el nombre de Ë.POPÉE, que tendrá como objetivo no solo rememorar aquel reto que fue precursor de los rally raid actuales, sino que también pretende fomentar "una movilidad innovadora y sostenible" en palabras de la marca.

Cruce de Citroën en 1922

El plan es repetir el destino y en la medida de lo posible el recorrido que se realizó en su día. Un viaje de 3.170 km en 21 días que se realizará entre el 19 de diciembre de 2022 y 7 de enero de 2023 para hacerlo justo en el momento en el que se cumplen 100 años de la travesía original y en el que la velocidad será lo de menos.

Como en aquella ocasión esta nueva caravana contará con varios tipos de vehículos. En este caso tres, que pretenden mostrar el pasado, presente y futuro de la marca: Por un lado dos réplicas de los Escarabajo de Oro (Scarabée d’Or) y Media Luna de Plata (Croissant d’Argent) que participaron en la primera travesía, varios modelos de serie de la gama Citroën en 2022 y que actuarán como vehículos de asistencia y por último un futuro concept car 100% eléctrico del que no se tienen aún detalles.

UNA HAZAÑA CENTENARIA

La primera travesía al desierto del Sáhara en automóvil tuvo lugar del 19 de diciembre de 1922 al 7 de enero de 1923 con cinco autocadenas Citroën: Scarabée d’Or, Croissant d’Argent, Tortue Volante, Bœuf Apis y Chenille Rampante (los dos últimos vehículos de carga).

Bajo el doble mando de Georges-Marie Haardt, jefe de expedición, y de Louis Audouin-Dubreuil, su segundo; recorrieron más de 3.200 km por el desierto en la ida. El regreso no estaba inicialmente previsto, pero el éxito de la operación y la fiabilidad de los vehículos convenció al equipo para regresar por el mismo camino duplicando, de este modo, el éxito alcanzado.

El viaje original que tuvo lugar entre el 19 de diciembre de 1922 y el 7 de enero de 1923 se realizó en realidad con un total de cinco autocadenas Citroën dirigidos por Georges-Marie Haardt, jefe de expedición, y su segundo Louis Audouin-Dubreuil. Se dió la casualidad de que estos vehículos aguantaron tan bien la travesía que finalmente, y aunque no estaba previsto, la expedición acabó regresando desde su destino al punto de inicio de la expedición por el mismo camino, cruzando así el desierto de Sahara no una, sino dos veces.

Además del fantástico logro tecnológico conseguido en 1922 con los autocadenas construidos sobre la base del Citroën B2 10 HP modelo K1, esta expedición abrió el camino a los posteriores Cruceros Citroën (Negro, Amarillo, etc.) y a la realización de rutas inexploradas que fueron posteriormente retomadas por los estados mayores de todas las naciones.

La expedición fue llevada al cine y contada en libros, como demostración del saber hacer y de un espíritu de aventura inherente desde siempre a la marca Citroën. Sin olvidar, una pequeña historia dentro de la gran aventura: al equipo le acompañó Flossie, un perrito que Hergé tomó como inspiración para el célebre Milú, compañero de Tintín.

Para preparar la travesía del Sáhara desde Touggourt (Argelia) hasta Tombouctou (Mali), André Citroën creó un servicio especial en enero de 1921. La misión se llevó a cabo con vehículos equipados con orugas Kégresse. André Citroën supo ver las posibilidades del invento: un mecanismo con una banda sin fin creado por Adolphe Kégresse. Esta primicia mundial inspiró todos los rallys de largo kilometraje de la historia moderna.

Este viaje de exploración se realizó bajo la atenta mirada de la prensa de la época con boletines regulares en los periódicos cada vez que las transmisiones de radio o de telégrafo conseguían llegar a París desde el desierto

En el prólogo del libro de la expedición, publicado en 1923 por la editorial PLON, André Citroën indica, hablando de los aventureros: “(…) Su mayor satisfacción es poder decir que, gracias a ellos, se ha edificado una obra perdurable que seguirá dando resultados incluso cuando ellos mismos hayan desaparecido. Para ellos, esto es lo esencial: los arquitectos mueren, pero el templo queda para siempre”.

Citroën prepara una travesía para 2022