LIGATO: “La pasión por el rally hace que todo sea posible”

Marcos Ligato pasó por Carburando en Casa. Hablo del regreso del Rally Argentino, del CarX y cómo se recuperó del cáncer. Escuchalo

Dentro de una situación tan particular que vive el mundo del automovilismo, con tanto tiempo de inactividad y sin tener un horizonte claro en cuanto a la reanudación, el Rally tiene sus características propias. A diferencia de la actividad en pista, la organización requiere de otros cuidados. Marcos Ligato, uno de los grandes campeones de la disciplina y referente del Rally Argentino, pasó por el programa Carburando en Casa.

“Todo es posible para volver. La pasión que tenemos por este deporte hace que se puedan hacer cosas extraordinarias. La pasión por el rally hace que todo sea posible. No se me ocurre el formato de un lugar cerrado, como una competencia dentro de una estancia o algo así”, comentó Ligato.

 

Sin embargo, el piloto cordobés, que también compite en el CarX, habló de variantes: “Sí se pueden hacer carreras distintas, con 10 etapas diferentes, para que no se congregue público. Por ejemplo si vamos al tramo de El Condor-Copina, y si hay una buena seguridad, no entra nadie. Se puede lograr”.

Pero siempre se depende de las autorizaciones y de la situación sanitaria en general, producto de la pandemia por el Covid 19: “Hay mucho ingenio. Los argentinos siempre nos reinventamos. Hoy seguramente los municipios no aceptarán ningún protocolo, por la situación general”.

¿Cómo vive la comunidad del rally esta situación angustiante de inactividad prolongada? Ligato hace un repaso de la situación: “Cada equipo lo vive de manera distinta. Algunos tenían trabajos atrasados. Federico Villagra estaba armando un auto nuevo y hoy tiene la posibilidad de hacerlo bien y con tiempo. Pero como todos, necesita que las carreras arranquen. El otro día hablamos con Gabriel Pozzo y cada uno es un mundo aparte. Hay acuerdos con los mecánicos con un mínimo de sueldo”.

Ligato destacó que la situación es compleja y que se suman las solicitudes para requerir trabajo: “Recibí muchos mensajes para pedir trabajo. Todo se empieza a desarmar porque para las empresas y Pymes eran dos meses de inactividad y en realidad ya llevamos cuatro. El tema es que no hay un horizonte claro, nadie sabe cuándo vamos a volver. Y nadie quiere que se cierren estructuras al 100 por ciento”.

Sobre si se puede pensar en completar un campeonato durante la temporada 2020, Ligato comentó: “El Rally corrió sólo una carrera, al igual que el CarX. Si arrancamos en octubre quizá podamos llegar a realizar algunas fechas como para declarar un campeón. Pero nadie tiene certezas”.

Más allá del ámbito deportivo, Ligato tiene una historia de vida digna de ser contada y reconocida. El piloto de Río Ceballos superó un linfoma, un cáncer de ganglio: “En mi caso fue una enfermedad que la agarramos a tiempo y desde un primer momento sabíamos que tenía cura. Eso te da una fortaleza especial. Por eso no me gusta dar mensajes o comparar porque hay muchos casos que no son así. Pero hoy la medicina avanzó muchísimo y cuenta con una infinidad de tratamientos”.

Ligato dio detalles de sus vivencias en una situación tan difícil: “En mi caso pasé por una etapa que no sabía que tenía. Era una situación extrema, no andaba bien y me lo veía venir. Pasé por muchos estudios y doctores. Durante 6 meses me la pasé en esa búsqueda”.

¿Cómo se enfrenta esta situación? El piloto cordobés destacó su forma de atravesarla: “No me victimicé ni me pregunté por qué yo. Nunca fumé, ni tomé, soy deportista. Siempre tuve una vida muy sana. Y pensaba que si esto me sucedía a mí era por algo será. Me apoyé en toda mi familia, particularmente en mi señora. La clave fue tener un fuerte apoyo y la convicción de poder salir adelante. Y el equipo médico es clave. Me tocó estar internado y aislado. No es fácil. Ahora con la pandemia muchos amigos me recordaban que ya lo había pasado”.

Claro que no todo fue en ascenso. Ligato pasó por momentos de interrogantes y dudas. Y lo admite: “En algún momento comencé a quebrarme y mi señora me apuntaló. Y la cabeza es fundamental. Mucha gente luego me llamó por casos personales o familiares. Yo siempre digo que hay que apoyarse en los afectos y lo más importante es la cabeza. Cuando vi que soportaba la quimioterapia ya hacía vida normal. Con algunos malestares, pero no me impedía hacer mis cosas”.