Monza proyecta tener un 80% de público en el GP de Italia

Proponen tribunas libres de Covid para los vacunados y otras para los que hayan pasado una PCR, con distanciamiento necesario y el 50% de la capacidad.

"La esperanza indudablemente es ser capaces de ver a muchos aficionados en las tribunas lo antes posible. El deseo por la Fórmula 1 sigue siendo muy grande", señaló hace pocos meses el CEO de la categoría Stefano Domenicali al periódico italiano Il Giornale.

A medida qie avanza el Mundial 2021 y la lucha contra la pandemia se sigue librando en todos los frentes, es probable que el Gran Premio de Italia podría convertirse en una importante oportunidad para que el público viva la cita italiana en las tribunas, como experimento de cara a un regreso a cierta normalidad. La categoría pasaría a ser el gran experimento para reabrir eventos deportivos al público en general con total seguridad. 

LA IDEA DEL CLUB DEL AUTOMOVIL DE ITALIA

La idea fue lanzada por el presidente del ACI (Club del Automóvil de Italia), Angelo Sticchi Damiani, en un programa de radio italiano. El número uno del ACI admitió que "nos gustaría llenar el autódromo de Monza al 70 u 80 por ciento. Podríamos colocar tribunas libres de Covid para los vacunados y otros para los que hayan pasado una PCR, con el espaciamiento necesario y el 50% de la capacidad".

"No es una broma, sino un proyecto muy serio en el que estamos trabajando desde hace algún tiempo, a la espera de que se pronuncie el CTS (Comité Técnico Científico) y el Gobierno a través del Ministerio de Salud".

La intención de los italianos es precisamente experimentar con soluciones útiles para la reapertura progresiva de eventos deportivos, según esquemas que deben ser evaluados por las autoridades para garantizar la seguridad.

Dado que el GP de Italia se celebra en el Parque de Monza, es posible crear "burbujas" dividiendo a los espectadores entre los vacunados y los que se someterán a PCR. Los primeros podrían ocupar gradas con accesos reservados y plazas de estacionamiento, separados del público que deberá permanecer con distanciamiento tras haberse realizado la indispensable prueba de PCR.

Desde el punto de vista organizativo parecería una gran complicación logística, pero con el autódromo de Monza habría plena disponibilidad para convertirse en herramienta de experimentación de protocolos que luego podrían extenderse también a otras disciplinas y no solo a las actividades deportivas, contribuyendo al desarrollo de soluciones que pueden devolver una vida más o menos normal respetando plenamente la seguridad.

Mientras tanto, existe la necesidad de que el Gobierno italiano tome pronto una decisión, porque no hay intención de abrir las boleterías para solo 1000 personas, ya que el costo que tiene que soportar el ACI Italia al pagar la tarifa al promotor de la Fórmula 1 es demasiado grande y el año pasado el país hizo su parte al garantizar tres grandes premios en singular calendario 2020.

El GP de Italia se disputará recién el 15 de septiembre, pero es igualmente cierto que sin una adecuada preventa de entradas sería muy difícil gestionar un flujo grande de solicitudes (especialmente ahora que Ferrari parece mejorar) en un plazo demasiado corto de tiempo, cuando normalmente se trata de iniciativas que se extienden a lo largo de 10 meses.

El nuevo decreto del primer ministro Draghi podría llegar a principios de julio, pero la máquina organizativa del GP de Italia ya debe estar activa, porque podría realizar una prueba piloto con motivo de la carrera del WEC prevista para el 18 de julio. De hecho, se podría experimentar la subdivisión del público entre vacunados y con PCR negativa con mil entradas, con el fin de verificar con un experimento dirigido la funcionalidad de un proyecto que será mucho más ambicioso para el GP de Italia.