Pedersoli: “En el TC me amenazaron con quemarme el auto”

El histórico preparador Jorge Pedersoli habló en Carburando en Casa: "Siempre castigaron al que andaba mejor". Y dijo: “Traverso es difícil”. Mirá la nota:

“Extraño ir al taller. Me tengo que cuidar con este tema de la pandemia. Al ser población de riesgo debe estar guardado. Pero se extraña muchísimo”. Con añoranza por lo que resulta ser lu lugar en el mundo, Jorge Pedersoli, el histórico preparador del automovilismo argentino, pasó por el programa Carburando en Casa.

“Ya no miro las carreras. Desde que hice los multiválvulas en el Turismo Carretera, y me los sacaron, no miré más las carreras. No tuvieron atracción para mí. Me daba lo mismo. Prefiero estar ocupado, desarrollando algo que mirar las carreras. No me causan gracia”, destacó Pedersoli, campeón en el TC con tantos pilotos, acumulando 14 títulos en la categoría, además de consagrarse en el TC2000.

“Siempre fue castigado el que trabajaba. Cuando desarrollabas algo y funcionaba bien y sobresalías, te cambiaba el reglamento. ¿Con qué ganas voy a desarrollar y sacrificarte para ser el mejor, si al otro día te castigan? Eso te aleja del automovilismo. Hoy los reglamentos están abiertos”, disparó Pedersoli.

El preparador recordó su última etapa, cuando tuvo diferencias por el desarrollo de los impulsores actuales del TC: “El motor multiválvulas era un desarrollo que nadie quería hacer, y quedaba en la nada. Yo me entusiasmé porque eran todo nuevo. Una tapa es muy fácil de hacer. Pero yo hago la tapa y el block. Me gané el odio de todos por hacerlo. Decían que se terminaba el trabajo y el Turismo Carretera. Era un desafío para mí y lo acepté”.

Y agregó: “Yo diseñé el motor para que use inyección. Tuve una discusión con la dirigencia porque creo que es un atraso. El TC debe evolucionar e ir a la inyección. Ese motor está diseñado para andar a 10.000 vueltas. Esos impulsores son prácticamente irrompibles”.

Pedersoli también recordó su exitoso paso por el TC2000, cuando fue campeón junto con Juan María Traverso y el equipo Peugeot: “Nunca había hecho un TC2000. Y estaban todos los nenes, no faltaba ninguno. Gané 9 carreras con Traverso y 2 con Guerra. Fueron 11 triunfos con un motor que nadie daba dos peses. Que estaba 30 y pico. Trabajaba sábado y domingo porque quería meterme en algo nuevo. En 5 años el Flaco Traverso ganó 7 campeonatos. Algo hicimos”.

Durante el programa Carburando en Casa, Pedersoli también habló de su relación con Traverso, exitosa pero también tormentosa por momentos: “Al Flaco lo disfrutás entre la butaca y el volante. Después es para sufrir. El primer campeonato de Ford lo regaló, lo rifó. Y en el segundo campeonato en Balcarce me hizo un quilombo bárbaro. Mis mecánicos se querían ir, no lo querían atender más. Yo no quería regalar el campeonato a otro preparador, y seguimos. Salió a la pista y fue el más veloz. Yo quise sacar el motor y se enojó porque no quería. El Flaco es una persona difícil porque es él y nada más que él”.

Más allá de sus logros, Roberto Mouras ocupó un lugar muy especial en su vida: “Mouras para mí fue un hijo. Siempre tan humilde. Él corría por deporte, nunca fue profesional. Pero siempre quería ir. Yo le decía no vayamos que el auto es un cachivache, y quería ir igual. Y ahí lo tenés al chiquitito, con más de 50 victorias. Cuando me separé de Wilke se quedó conmigo. Eso fue invalorable. En los peores momentos estaba. Tengo los mejores recuerdos de él”.

Y recordó aquel duro momento de noviembre de 1992, cuando Mouras murió al accidentarse en Lobos: “Cuando sucedió el accidente de Roberto, yo no quería hacer más nada. Pasaron 5 meses y se me complicaba el trabajo, no podía ni pagar. Tuve que vender una propiedad que tenía y pagué los sueldos. Vino el Pato (Morresi) y yo no quería saber nada, pero agarré el proyecto. Vino con el auto pelado, le habían escondido las piezas. Tuve que hacer todo en menos de 15 días. Y como siempre estuve de la mano de Dios, gané en el debut. Ella corrió con Virginia Elizalde en Buenos Aires”.

También tuvo sus diferencias con los distintos dirigentes que pasaron por la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC): “Mi relación no fue buena con la dirigencia del TC. Yo era el más exitoso y era al que más le pegaban. En un momento llegaron a amenazarme para quemarme el auto. Cuando gané con el TC2000 me hicieron una fiesta. Y me amenazaron con quemarme el auto. Cuando gané con el Dodge querían quemarlo o que lo volcara. Siempre castigaron al que andaba mejor”.

Y el preparador marcó otra diferencia con el TC: “Los reglamentos no tienen que hacerlos los técnicos. Deben hacerlo los preparadores. Y los técnicos deben controlarlo. Saben medir, pero no entienden. ¿Qué saben de hacer un auto o preparar un motor? El reglamento de los motores deben hacerlo los preparadores. Y el de los autos, los chasistas, pero no un técnico”.

Y sobre los motores fuera de reglamento, Pedersoli recordó el episodio de Omar “Gurí” Martínez: “A ciertos inconvenientes con el reglamento, hay que suspender por 99 años. Con el motor del Gurí, por ejemplo, que estaba pasado de cilindrada. ¿No sabe medir? ¿Es preparador o estafador de compañeros?”.

Si querés ver la entrevista a Jorge Pedersoli, mirá a continuación el programa Carburando en Casa: