Primer triunfo: largó 18vo. y ganó bajo la lluvia en Hockenheim

RECUERDO: Rubens Barrichelllo ganó por primera vez en F1 un día como hoy hace 20 años en el Gran Premio de Alemania bajo el agua en una carrera de locos...

La tormenta duró todo el fin de semana. La felicidad del ganador  de la carrera seguirá durando toda la vida. "No lo puedo creer, simplemente no puedo", declaró aquel domingo Rubens Barrichello, quien rompió en llanto y se vistió con una bandera brasileña en el podio de ganadores. "La última vuelta fue la más larga de mi vida..."

Desde la madrugada del viernes el mal tiempo acompañó el fin de semana del Gran Premio de Alemania de 2000 y esa situación fue decisiva en el desarrollo del Gran Premio. El extraño fin de semana de Hockenheim de 2000 no podía terminar de otra forma que con victoria del piloto que salía 18º. Ocurrió hace 20 años, era su primer triunfo en Fórmula 1, y estuvo condicionado, además de por su talento, por otros dos factores externos: un ex empleado vengativo y la lluvia.

La llegada a la 'Scuderia' ayudó a Barrichello a conseguir su primera victoria tras 128 grandes premios disputados convirtiéndose en uno de los pilotos con más carreras disputadas antes de obtener una victoria. Serán recordadas sus lágrimas en aquella ocasión, después de mucho sufrimiento con autos poco competitivos.

Rubens Barrichello, Ferrari, Gran Premio Alemania 2000

“Estoy muy contento de estar aquí, de formar parte de esta familia y este coche que me dará no solo la primera victoria, sino muchas más”. Con esas palabras se presentaba Rubens Barrichello en Ferrari, pero jamás podría haber imaginado cómo iba a ser su primer triunfo en Fórmula 1.

En la cuarta carrera llegó su primera pole, que no pudo traducir en victoria por un problema hidráulico. En los diez primeros Grandes Premios en Ferrari había sumado seis podios, pero subir al primer escalón del podio aún se le resistía. La undécima prueba, la de Alemania, era su participación número 125 en Fórmula 1. El lugar, Hockenheim, el antiguo circuito, antes de ser tristemente modificado.

La triste noticia de la muerte de René Favaloro, el viernes antes de esa carrera entristeció a los argentinos que fuimos testigos del fin de semana que quedó en la historia para Barrichello. El agua inundó gran parte de los estacionamientos del autódromo y la Fórmula 3000 apenas pudo correr sin clasificar. En medio del caos, Gastón Mazzacane con el Minardi Fondmetal había clasificado 21 y quedó 11ro en la carrera...

LA SORPRESA DEL SÁBADO

Michael Schumacher, lideraba el campeonato Mundial, seguido por los dos Mclaren Mercedes, un equipo muy potente con David Coulthard y un Mika Hakkinen que era el vigente campeón. Barrichello había comprobado rápidamente cómo su papel en Maranello era el de escudero de Schumacher. Con el anterior sistema de clasificación, Barrichello salió a girar el sábado en Hockenheim buscando una buena posición de salida, pero perdió el control de su Ferrari en la primera vuelta y se vio obligado a volver a boxes y utilizar el auto de reserva. Sin embargo, al llegar al pit-lane comprobó que el monoplaza suplente no puede utilizarlo, ya que estaba destinado a Schumacher y tenía la configuración correcta para la conducción del alemán, muy diferente de la del brasileño.

Barrichello tuvo que esperar casi una hora hasta que estuviera listo. Tan larga fue la demora que casi se queda sin marcar tiempo en la clasificación, aunque no tuvo oportunidad de hacer una vuelta aceptable. Consiguió clasificar el 18º. No arrancaba en una posición tan retrasada en grilla desde 1997.

UNA CARRERA DE LOCOS

Pero aún quedaba mucho por suceder. En la primera curva, Schumacher y Giancarlo Fisichella se tocaron, y ambos terminaron contra las protecciones, teniendo que abandonar. Barrichello, con un potente Ferrari y una estrategia agresiva con poca carga de combustible, empezó a remontar posiciones, pero tuvo que entrar pronto a boxes para cargar. Hasta que ocurrió algo inesperado.

Con los McLaren dominando ampliamente la carrera, un espontáneo del público saltó a la pista y la invadió, llegándola a cruzar, vestido con una sábana con mensajes sobre Mercedes. El Safety Car salió a pista. El coche de seguridad era, como siempre, un Mercedes. El hombre que había provocado su presencia era un ex trabajador de la marca alemana que había sido despedido por motivos de salud, y que pretendía hacerse notar precisamente en el Gran Premio germano. Los más perjudicados fueron los dos Mclaren, el equipo más poderoso con motor Mercedes. Vieron su ventaja reducida al cero, y ahí comenzó una nueva carrera. Barrichello había recibido su primera ayuda externa.

La segunda apareció a falta de pocas vueltas para el final. Lo hizo en forma de lluvia, aunque ahí, además de suerte, necesitó mucho talento. La mayoría de pilotos entraron a boxes a cambiar neumáticos, ya que mantenerse en la pista con los de seco era casi una utopía. Pero Rubens y Ferrari arriesgaron, y se mantuvieron sobre el trazado alemán. Con una conducción impecable sobre un veloz monoplaza, pese a tener las ruedas menos convenientes para esas condiciones, Barrichello cruzó la línea de meta en primera posición, por primera vez desde que debutara en 1993, 124 carreras después.

Rubens Barrichello, Ferrari, Gran Premio Alemania 2000

LA EMOCION Y EL LLANTO

No atinaba a articular palabra, y en la radio del equipo solo se escuchaba el llanto de emoción de un veterano que por fin veía cumplirse su sueño: “No podía creer lo que estaba viendo”, decía después en rueda de prensa, aún emocionado. Las lágrimas le acompañaron también en el podio, al que subió con una bandera de su país. Era la primera victoria brasileña desde la última que consiguió, en 1993, Ayrton Senna, referente de Rubinho. Barrichello tenía así su primer triunfo en Fórmula 1, que no fue seguido de muchos más (11 en total, 9 de ellas en Ferrari), y que seguramente fue el más sorprendente, pero también el más especial. 

"Fue complicado. Estaba lloviendo en cada rincón de la pista", comentó Barrichello

Un despechado y el cielo habían ayudado a Rubens, pero sin su calidad no habría sido posible llegar al llanto de la primera victoria.

Rubens Barrichello GP Alemania 2000