Traverso: "de lo que no sé, no hablo"

Segunda parte del mano a mano de sobremesa con Juan María Traverso en 'El Gapón del Flaco'.

Segunda parte del mano a mano con Juan María Traverso en 'El Galpón del Flaco' en la que refleciona sobre temas del automovilismo actual, a 14 años de su retiro de las carreras.
 
¿Antes eran más permisivos que ahora? parece que en algunas categorías hoy cobran mancha...
-El auto de carrera es un arma. Vos atacás con el arma, corrés y atacás con el auto. Cuando te excedes te recargan o te excluyen. pero es un arma. Vos estás atacando.
 
Hoy tras aquella maniobra con Juan Manuel Silva en San Juan ¿hubieras ido preso?
-No sé, no sé. Capaz que iba preso él, que se cruzó delante mio si estaba yo. No estoy justificándome, ni nada. Eso era el automovilismo, así como esa vez me la dieron a favor, muchas me las dieron en contra, bueno, son las reglas del juego.
 
¿Notaste que en estos 14 años cambiaron muchas cosas, pero salvo en el Súper TC2000 no ha cambiado la dirigencia de ninguna categoría?
-El sistema cambió. Fueron cambiando el sistema de una manera que si vos vas al regalmento FIA está totalmente fuera de reglamento lo que hacen acá. Que pongo lastres, que saco lastres, que hago sorteo, que cambio aquello... no, eso se anuncia a principio de año y entonces yo hago la estrategia. A mí me decís son 15 carreras y tengo un presupuesto determinado, ¿en qué carreras gasto tanta plata y en cuáles gasto menos? En las que estoy mejor y en el autódromo lo tengo más claro gasto menos dinero y en el que no puedo ganar porque no le agarro la mano nunca, gastaré el doble. Hago una estrategia, la cumplo y llego a las últimas cinco y me dicen: 'hay Play off', entonces ya no tengo más plata, porque ya la gaste, y estoy seco...¡están locos! ¡no existe eso!...
 
Eras un gran especulador con el lastre en el TC ganando poco, pero no estas a favor de los kilos...
-Lógico. En una categoría con un reglamento libre, de alguna manera, no existe el lastre. El lastre es para una categoria de autos standart en la que compiten autos diferentes, uno va con 50 kilos, otros va con 10 antes de que arranque el campeonato. Un día el equipo la embocó, laburó, hizo todo bien, yo emboqué la vuelta, me jugué la vida, me salió bien y ¿cuál es el premio? 60 kilos, ¡están en pedo, no es así!
 
¿Qué cambiarias hoy?, ¿por dónde empezarias?
-Son tantas cosas las que hay que cambiar que son todas referentes al origen. Hay cosas del origen del automovilismo que se perdieron y que tienen que volver si o sí. Por ejemplo que el que anduvo mas rápido el sábado larga adelante.
 
¿Qué seguís disfrutando a tu edad del automovilismo? 
-Es una pasión. Más allá de hablar de lo que no me gusta, el automovilismo fue mi vida y lo sigue siendo. Veo carreras, miro todo, me gustan los autos, me gusta descubrir cosas de los autos, soy un fanático de eso.
 
Al final nunca te involucraste como dirigente de una categoría, ¿por qué?
-Porque al automovilismo no se lo puede manejar con una sola persona. Una persona no puede conducir una categoría porque es imposible que sepa de todo. Por lo tanto, yo puedo entrar en una dirigencia de automovilismo con un grupo en el que cada uno sepa lo que tiene que hacer: yo en lo mío, vos en lo tuyo,es decir un equipo. Pero yo, ¿tomar la responsabilidad de todo? no. Porque yo no sé de todo. Yo puedo hablar de lo que sé, de lo que no sé no hablo. Hoy en día los dirigentes manejan todo y saben de todo, vos les preguntás de los pilotos, saben de motores de suspensión, de circuitos, de política, de modelos, de todo saben y yo no creo que sepan de todo. Tiene que ser un equipo de trabajo.
 
¿Cómo ves los autos del TC actual?
-Cuando era chico conocí el Mustang con un tipo que iba arriba que se llamaba Oscar Cabalén, en una categoría que se llamaba Turismo Carretera. Conocí el Chevitu, cuando era chico, iba mi amigo el Gallego Jorge Cupeiro, al Torino primero lo ví correr y después lo ví en la calle... No sé si soy claro.