Un Audi R8, patrullero de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires

La Policía sumó el Audi R8, cuyo conductor fue protagonista por hacer varios trompos en la madrugada en avenidas de Buenos Aires en mayo del año pasado.

La Policía de la Ciudad de Buenos Aire sumó un Audi R8 a su flota. No es el primer auto de alta gama que las fuerzas de seguridad han agregado a sus patrullas, la mayoría vinculados a cuestiones de narcotráfico e incautaciones. Este caso es diferente. Hacer trompos un domingo a la madrugada en Avenida Juan B. Justo y Santa Fe le salió caro al conductor del Audi R8 rojo que se hizo famoso en mayo de 2018. Es que por esa imprudente maniobra en el barrio porteño Palermo, su auto terminó en manos del Estado y fue convertido en patrullero de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, no realizará tareas de patrullaje ni persecuciones. Sólo se utilizará en exhibiciones y eventos de la fuerza.
 

¿Por qué lo tiene la Policía?

 
Por que la Justicia de la ciudad de Buenos Aires llegó a un acuerdo con el conductor para rebajarle la condena. El peligroso infractor se exponía a la pena máxima del Artículo 193 Bis del Código Penal, que dispone la incautación del vehículo y una pena efectiva de hasta tres años de prisión para quien realice “una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo automotor en la vía pública sin la debida autorización de la autoridad competente”.

Los abogados del conductor que puso en peligro muchas vidas, lograron reducir la pena al transformar la incautación del vehículo en un acto de “donación” solidaria y voluntaria. Fue una decisión pragmática: de cualquier modo, iba a perderlo.

La imagen

La foto fue publicada por Diversity Cars Argentina. El Audi R8 es uno de los autos más deportivos que se hayan vendido en el mercado local. Prácticamente es un vehículo de carrera con habilitación para circular en las calles. Podría tener entre 430 y 525 caballos de fuerza, según la versión.

Esta unidad de carrocería coupé pertenece a la primera generación del modelo, y más específicamente a la actualización que recibió en 2013. En ese entonces, se vendía en cuatro variantes que, en base al año, hoy cotizan entre 215.000 y 320.000 dólares, según la Asociación de Concesionarios (ACARA).

Adentro hay espacio para dos personas. En gran parte esto es porque en el centro lleva el motor, que está ubicado entre el habitáculo y el eje trasero. Esta es una disposición que mejora el reparto de pesos de cara al máximo rendimiento deportivo.

También es descomunal la potencia de su mecánica de ocho o diez cilindros. En versión V8 4.2 entrega 430 CV y en la V10 5.2 son 525 CV. La caja puede ser manual de seis marchas o automática de siete, mientras que la tracción es integral a las cuatro ruedas.

Es un auto con múltiples controles electrónicos que, sin embargo, se pueden desconectar. Esa función la ofrecen -en mayor o menor medida- todos deportivos, pero está pensada para lugares con las condiciones de seguridad garantizadas, como un autódromo. Nunca para la calle.

En la opción más poderosa, el R8 puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 314 km/h. Desde la suspensión hasta los materiales con que está construido cada detalle está diseñado en función de la performance. Como muchos Ferrari y Porsche, tiene el baúl adelante.
En 2017 llegó al país una generación completamente renovada, que es la que actualmente se vende como cero kilómetro. Así, nuevo, cotiza a US$ 414.000.