Werner y un triunfo que le permite soñar con otro título

Werner volvió a ganar y es uno de los grandes candidatos a la corona del TC. El otro es Agustín Canapino que no quiere perderle pisadas

Mariano Werner se perfila nuevamente como el gran candidato a ganar la corona de Turismo Carretera. En su caso sería la segunda y de manera consecutiva. El triunfo contundente logrado en la final de San Luís lo deja perfectamente posicionado para lo que queda pero el entrerriano es cauto. Si bien no descarta a nadie en esta lucha por el título sabe que su rival más duro, hasta el momento, es nada más y nada menos que Agustín Canapino.

El de Paraná consiguió este domingo el tercer triunfo dentro del presente calendario. La misma cantidad que la que consiguió en el 2020 cuando salió campeón. Su auto, más allá de algunos malos resultados, demostró regularidad y contundencia en ocasiones claves. En 7 de las 11 clasificaciones que hubo en juego Mariano estuvo entre los diez mejores y se quedó con 3. En cuanto a las finales estuvo en 6, de 12, dentro de los diez y ocupó el primer escalón del podio en tres carreras. El Ford que lleva pintado el 1 en los laterales, y que quiere retenerlo, enfrentará un nuevo desafío de cara al final. El agregado de 20 kilos más a partir de la fecha de Viedma. Werner es consciente que pueden doler pero nunca pensó en no ganar en el Rosendo Hernández. “La victoria no se negocia”, sentenció quien defiende los colores del ovalo.

Para la última parte del torneo Mariano Werner se exigirá y le exigirá a su equipo que hay que poner un poco de más de lo que se pone para conseguir el objetivo. Ayer demostró, una vez más, que corrió para lograrlo. La pelea en la serie con Canapino fue brillante y mostró la chapa de campeón. Los próximos escenarios, y últimos tres  a recorrer, serán Viedma, Toay y Villicum y Werner se entusiasma. En las últimas visitas a dichos circuitos le fue muy bien. Terminó tercero en el de Río Negro, ganó en La Pampa y fue octavo en el de San Juan. El paranaense viene embalado y está claro, hasta acá, que Agustín Canapino es quien puede ponerle un freno. ¿Podrá?