"Yoyo" Maldonado: “Por el Flaco Traverso me saco el sombrero”

Yoyo Maldonado pasó por Carburando En Casa. “El Policromático me identificó con la gente” y destacó aquellas épocas de TC2000 y de Fórmula. Mirá la nota.

Es uno de los grandes del automovilismo nacional. Dejó una imagen indiscutida en la actividad, con un gran recuerdo por parte del público. Identificado con Volkswagen, Guillermo “Yoyo” Maldonado fue protagonista de una época dorada del deporte motor en la Argentina.

Desde Nueve de Julio, Yoyo dialogó en el programa Carburando En Casa: “La cuarentena es una vivencia sorprendente. Parece mentira que todo esto esté pasando en todo el mundo. Nos dejará un mundo diferente. En algunas cosas habremos aprendido y en otras quizá perderemos cosas lindas. Los más grandes deberemos adaptarnos. En mi caso que me dedico al campo, nuestra actividad no paró nunca”.

 


Si bien se hizo popular por el automovilismo, su pasión, además de volar, siempre fueron las dos ruedas: “Yo soy fanático de las motos. De hecho cuando abandoné el automovilismo volví a las motos, de manera amateur. Y durante mi campaña deportiva, mi mejor campaña fue cuando corrí en fórmula. La vida después me llevó a los autos con techo, con el TC2000, que me hizo más popular. La gente recuerda más esa época”.

Y Maldonado recordó: “Participé de una época brillante de los monopostos en la Argentina. Tuve la gran fortuna y privilegio de pasar por la mejor época del TC2000, como también la de la F.2 y F.2 Codasur. Todos los que estuvimos en esa época recordamos con gran cariño”.

Aquellas disputas en pista ante Juan María Traverso, Ernesto Bessone, Osvaldo López y tantos más son parte de su historial: “El TC2000 fue tan fuerte por la disparidad de los autos, pero todos funcionaban en el tiempo de vuelta de manera muy similar. Había autos de tracción trasera, delantera, veloces en lo derecho, en las curvas, pero los registros eran iguales. Con el Flaco, Tito o Cocho nos pasábamos muchas veces por carrera y eran espectaculares. Rafaela era un clásico. Cuando yo corría con el 1500 y el Flaco con la Fuego nos pasamos como 12 veces. Eso le daba sabor a la categoría”.

“Una de las características de mis autos eran muy visibles. No llevaba muchas publicidades. Sólo una o dos publicidades y nada más. Se distinguía el diseño del auto, por eso se diferenciaba. Por eso me identificaba con mis autos”, comentó Yoyo. “El Gol campeón por supuesto que lo recuerdo. Pero recuerdo mucho el auto de fórmula pintado de dorado. Aunque me identificó mucho con la gente el Policromático. El VW 1500 impactó en la gente, fue un símbolo dentro de mi carrera”.

Justamente sobre ese vehículo tan particular, Maldonado explicó: “El Policromático tiene una historia simpática. Cuando dejé de correr en Fórmula hicimos un intento en 1987 con un VW 1500 de Luis Di Palma. Comencé a dedicarme al TC2000 porque la Fórmula 2 se convirtió en Fórmula 3 y los autos tenían menos potencia. En ese proyecto estaba la gente de Alba y se les ocurrió pintar el auto por el artista Rogelio Polesello y fue una idea maravillosa. Más allá de lo deportivo, que funciono bien, fue una gran pegada en lo promocional”.

Un trago amargo fue la penalización recibida en la definición del campeonato de TC2000 de 1997 en Rafaela, donde finalmente el título quedó en manos de Henry Martin y el equipo oficial Ford, frente a Walter Hernández, con el VW Polo: “Lo de 1997 fue una injusticia. Los autos no se podían tocar, pero nosotros sólo habíamos sacado tierra del spoiler. Fue todo muy raro. Una pena para Walter (Hernández), que debería tener una corona más en su haber. Fue un disparate, muy extraño. Si no se puede tocar el auto no se puede enchufar el coche para darle arranque. Nosotros limpiamos el spoiler para que diera bien ante la cámara. Imaginen que a los 50 metros esa tierra ya no estaba en el auto cuando se ponía en marcha”.

Más allá de su retiro, jamás regresó a las pistas: “Yo tuve una relación casi de padre e hijo con Luis Strianesse, que era el presidente de carrera de Volkswagen. Y siempre decíamos que el día que nos retiráramos, lo haríamos los dos juntos. Y a mí no me gustaba estar debajo del auto. Siempre fui mecánico y estuve muy de cerca de mis autos. Es más, Guillermo Kissling era el que estaba a cargo de los autos. Yo no me sentía cómodo en otra posición que no fuera la del piloto. Por eso me apoyé mucho en Kissling, a Guillermo Lombera también”.

Sobre sus preferencias con pilotos, admitió: “Walter Hernández es el piloto que elijo de los que yo manejé desde afuera. Tuve la suerte grandes personas, pero con Walter hubo una mayor relación, nos une otra pasión como el campo por ejemplo y hoy en día seguimos en contacto. Pero con todos tuve excelente relación”.

Pero a la hora de elegir rivales, Maldonado no dudó: “En la época de Fórmula tuve varios rivales muy duros. Cachi Scarazzini tenía un talento increíble. A veces se le salía la cadena porque era muy temperamental. Pero también estaban Guillero Kissling, Gustavo Sommi, Ángel Guerra. Y en el TC 2000, con Traverso y Bessone. Pero si yo me saco el sombre por alguien, es por el Flaco. Para mí fue el mejor de todos. Para mí fue un honor haber corrido con él. Alguna carrera le gané, aunque la mayoría las ganaba él, pero un piloto talentosísimo”.

Por último, repasó el automovilismo actual. Y Maldonado explicó: “Hace tiempo que no coincido con el automovilismo argentino. Es probable que por costos y otras cuestiones hoy nos e podría hacer lo de mi época. Pero nunca me gustó el automovilismo con idénticos motores o elementos. Y es un disparate agregar lastre al que gana, o penalizaciones. Es igualar para abajo. No hay que esperar que te regalen nada. Hay que nivelar para arriba, no para abajo. Nos hace cada vez peores. ¿Para qué voy a trabajar si soy cuarto llegaré primero porque el resto penaliza? Es como en el aula del colegio si se nivela con la misma nota para ser equitativo. El que sacaba 10 estudia menos y el que no le iba muy bien estudia menos aún. Entonces se tira todo para abajo. En el automovilismo es como en la vida”.

Y Yoyo agregó: “Yo no conozco detalles del automovilismo actual. Sólo veo lo que veo desde afuera. Me sigue gustando el Turismo nacional, que es lo más parecido al automovilismo de toda la vida. El TC conserva algunas cosas, pero todo se desvirtuó. Pero en el mundo, por ejemplo, en las más importantes, como en la Fórmula 1 y en el MotoGP no hay lastres ni penalizaciones. Si son las disciplinas referenciales, deberían ser ejemplo para el resto”.

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