Las vueltas de la vida

Las vueltas de la vida

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Mauro Giallombardo volvió al triunfo. La victoria se dio en el autódromo de Río IV donde pasó, en el 2015, su peor momento dentro del automovilismo.

 Muchas veces escuchamos decir que si hay algo que te permite el automovilismo es tener revancha. Yo iría más allá y diría que quien te da revancha es la vida y eso no es poca cosa.  Sobre esto, mucho podría certificar Mauro Giallombardo que tuvo una situación sumamente difícil dentro del deporte motor, y que lo llevó a caminar por la delgada línea que separa la vida de lo peor. En el año 2015, uno de los sustos más grandes que vivimos y vivió Mauro, fue cuando  su auto de Top Race se incendió y las llamas comenzaron adueñarse del interior del vehículo donde se encontraba. La imagen fue increíble tanto para los que estábamos en el lugar como para quienes la seguían por televisión.  La situación fue dramática y solo la juventud, la preparación física y el profesionalismo de Giallombardo, hicieron que ese susto comience a desaparecer paulatinamente. Si bien el hombre de Bernal tuvo que pasar su momento, nunca sacó de su mente el objetivo de continuar activo en  lo que es su pasión  y de seguir compitiendo.

El autódromo de Río IV será el circuito que nunca sacará de su mente. El mismo escenario que lo hizo vivir el momento más crítico de su vida, fue el que le dio la victoria en la segunda fecha  de Top Race un año y meses después. Para quien conduce uno de los autos del Lincoln Sport Group no fue un triunfo más. Por su cabeza seguramente pasaron un montón de sensaciones y de imágenes que le hicieron pensar que valió la pena tanto esfuerzo. No bajar los brazos, pensar en positivo, seguir apostando y trabajando, le permitieron volver a estar en lo más alto.

Desde lo deportivo también tenemos que remarcar su vuelta a donde más le gusta estar. Este año vuelve a trabajar con un equipo que le trae los mejores recuerdos como es el Lincoln y vuelve a escuchar los concejos del escribano Hugo Cuervo que tanto tiene en cuenta.

Mauro Giallombardo vuelve a tener la sonrisa bien grande y se entusiasma para una temporada que le pude dar muchas satisfacciones. Está tranquilo  y feliz por volver  a ocupar el escalón más importante del podio, pero más feliz está porque puede ratificar que tanto la vida como el deporte te dan revancha.

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