A 20 años del debut de Tuero en la Fórmula 1

El 8 de marzo de 1998, Tuero compitió por primera vez en la máxima categoría con Minardi, en el Gran Premio de Australia, en Melbourne.

El jueves previo al primer Gran Premio de 1998, Esteban Tuero caminaba el circuito de Albert Park, en Melbourne. Australia siempre ofrece un clima especial para la Fórmula 1. Por el lugar, un parque fabuloso, y un público muy especial, ameno. Allí estaba el argentino, con cierto nerviosismo por su debut en la máxima categoría.

Recuerdo que conseguimos un auto, con volante a la derecha, y con esa máquina giramos por el circuito. En algunas curvas, como en la primera, siempre tan compleja porque se hace más angosta y suele ser un lugar de conflicto, se bajó para estudiar el sitio.

Tuero llamó la atención para el público en general, ya que los argentinos estaban ilusionados con Norberto Fontana, que había disputado 4 GP en 1997, pero de buenas a primeras llegó el chico de Caballito, de apenas 19 años.

Se convirtió en el 20° representante nacional en la Fórmula 1. En su debut, se clasificó 17º entre 22 pilotos, ganándole a su compañero Shinji Nakano, pero abandonó la carrera por la rotura del motor cuando estaba 14º.

“Estoy muy ilusionado. Sé que el lugar que ocupo es muy codiciado, pero debo concentrarme en mi trabajo, sin sentir presión alguna”, comentaba en aquel recorrido que hicimos junto con otrs colegas argentinos que cubrimos aquella por Albert Park.

No estaba en el mejor equipo. Eso estaba claro. No se pretendía grandes resultados, aunque se esperaba que Tuero sumara muchos kilómetros, a sabiendas que tenía un contrato firmado por dos temporadas. Era una apuesta a mediano plano.

Allí experimentó su primera reunión de pilotos con Michael Schumacher, Mika Hakkinen… Tras la competencia se enteró de la gran repercusión en el país. Pasó Brasil y finalmente fue local en la Argentina, donde allí sintió vergüenza cuando en la reunión de pilotos la tribuna coreaba su nombre y las grandes figuras de la Fórmula 1 lo miraban con asombro.

De los 16 Grandes Premios, el mejor resultado fue en Imola, en el GP de San Marino, con el 8° puesto. Pero en 1998 padeció los problemas de confiabilidad. El golpe con el Tyrrell de Tora Takagi le provocó al argentino lesiones en las 3a y 4a vértebras dorsal, además de una microfractura en la 5a. Nadie sospechaba lo que se vendría.

Sorpresivamente, previo al inicio de la temporada 1999, Tuero anunció su retiro de la Fórmula 1. En ningún lugar del contrato entre Minardi y Telecom, el principal auspiciante, figuraba una posible ida del piloto. ¿A quién se le puede ocurrir que un conductor se baja de la Fórmula 1? A Tuero.

Entre disputas legales, Tuero finalmente desembarcó en el TC 2000, con el equipo oficial Volkswagen. Mientras Minardi desmentía la posible llegada de Gastón Mazzacane, que finalmente lo reemplazó, el piloto argentino no volvió a referirse sobre el tema.

Durante su estancia en la Fórmula 1, Tuero vivía solo en el hotel Il Cavallino, en Faenza, donde gran parte de los comercios es propiedad de Giancarlo Minardi. Miraba los VHS con los programas argentinos, con el de Marcelo Tinelli a la cabeza (conductor que cargaba al piloto de F.1 por sus magros resultados). Si hasta un banco hizo una publicidad con Tuero, que siempre estaba último en la fila…

“Tuerito”, como se lo conocía por aquel entonces, estuvo en boca de todos. Ocupó un lugar de preponderancia en la opinión pública y abruptamente terminó con aquella ilusión. Hoy, a 20 años del debut de Esteban Tuero en la Fórmula 1, un caso al menos distinto en la historia del automovilismo argentino y de la máxima categoría.