A 26 años del trágico final de Osvaldo Morresi

Osvaldo "Pato" Morresi perdió la vida en un accidente el 27 de marzo de 1994. Fue en la Final de TC en el circuito semipermanente de La Plata.

Un día como hoy, 27 de marzo, pero de 1994, el Turismo Carretera sufrió un sacudón del que por mucho tiempo no pudo reponerse. El automovilismo nacional quedó helado ante la noticia de la muerte de Osvaldo Morresi , abanderado de Chevrolet, tras un fatal accidente en el circuito rutero en cercanías de la ciudad de La Plata. Morresi perdió la vida tras impactar contra un talud de tierra cuando marchaba en punta de la carrera.  El "Pato" Morresi, como cariñosamente se lo conocía en el automovilismo, encontró la muerte en ese trazado semipermanente de La Plata, en donde ganó dos veces en 1991. Pocos días después también falleció su acompañante Jirge Marcecca

Ese año, Morresi alcanzó su pico más alto en el TC, porque peleó a brazo partido con los Ford el campeonato hasta la última carrera y, al final, terminó tercero en el torneo que ganó Oscar Aventín con la marca del óvalo.

En 1993 a poco de la trágica muerte de Roberto Mouras en Lobos, el "Pato" fue uno de los integrantes de la Misión Argentina en las 24 Horas de Daytona con nueve pilotos del Turismo Carretera.

Morresi nació el 15 de agosto de 1952 en San Pedro, Buenos Aires, y la pasión por la velocidad la llevó desde sus primeros años ya que se inició en el karting. Después, desde diciembre de 1975 y hasta 1982, saltó al Turismo Nacional y demostró que tenía talento y capacidad, ya que fue campeón en 1978 a bordo de un Fiat 128 con cuatro victorias y doce podios

El Turismo Carretera fue su próximo escalón, y debutó en la categoría el 8 de abril de 1984, en una fecha para no ganadores que se corrió en el autódromo de Buenos Aires. En esa presentación, Morresi se subió a una Chevy propiedad del equipo Supertap de la familian Nicieza, y fue segundo del Ford de Gustavo Degliantoni. Luego, el 29 de abril de 1985, corrió por primera vez en ruta en el increíble circuito semipermanente de Tandil.

Ganó por primera vez el 4 de mayo de 1986 en el mismo escenario que lo vio debutar, el semipemanente de Tandil, y al final el año se sumó al equipo de los hermanos Satriano, Emilio y Pablo. En 1987 su unió al emblemático preparador de Chevrolet, Jorge Pedersoli y un año más tarde formó equipo con nada menos que Roberto Mouras, quién fue después tricampeón de TC, pero con Dodge.

En 1989 Morresi decidió correr con motores de Omar Wilke, quien formó una dupla muy efectiva en la preparación con Jorge Pedersoli, y ganó su segunda carrera en la catedral del automovilismo, el autódromo Oscar y Juan Gálvez. Sin especular acelerador, le ganó una carrera memorable en 1990 a Oscar Castellano en Buenos Aires en la última vuelta, "de prepo", y ahí entró definitivamente en el corazón de la hinchada del Chivo.

Morresi alcanzó ocho triunfos en el TC, todos con Chevrolet, y un título de Turismo Nacional, y el 27 de marzo de 1994 iba a fondo, fiel a su estilo, y la muerte lo esperó en un talud de tierra, en la punta, y ganó la carrera de La Plata post morten.

Osvaldo Morresi fue un gran tipo y enorme piloto. Alcanzó la estatura de ídolo para la hinchada del Chivo, a fuerza de talento, garra y corazón. Querido por los pilotos, adorado por la gente de Chevrolet. Simpático, extrovertido, un pilotazo con un estilo agresivo y con la capacidad de sacarle lo mejor a cada auto que manejó. La suya fue una muerte que dolió mucho. Fue una estocada final para las peligrosas carreras del TC en las rutas, que por mejores condiciones de seguridad que tengan eran un trampolín a la muerte por esos años. Hoy lo recordamos como el gran personaje que fue en el ambiente del automovilismo y el enorme piloto que perdió el TC con su trágico accidente.