Agustín Canapino:  "El gran simulador"

Agustín Canapino, el pibe que aprendió en los simuladores, ha vuelto a ser Campeón, con un equipo sólido y una estrategia que sigue funcionando a la perfección en el ecosistema del TC

Agustín Canapino se consagró campeón una vez más en el TC, el tercer campeonato consecutivo y el cuarto en la categoría más popular de la Argentina.

De la mano de su padre Alberto, el "Titán" de Arrecifes, ha vuelto a demostrar su talento en un auto de carreras y se llevó otro título, para sumar una nueva perla a su cadena de campeonatos, que ya lo posicionan con 14 títulos como el segundo piloto más campeón del automovilismo de pista del país por detrás de Juan María Traverso.

Pero a Canapino nadie le regaló nada. Junto a su padre, en la "Cuna de Campeones",  han conformado un extraordinario equipo que entiende a la perfección como se corren los campeonatos de la ACTC.

Con un reglamento que a veces se va corrigiendo de acuerdo a la efectividad de cada marca, o la contudencia de algún que otro piloto, Canapino entiende perfectamente el juego y se adapta  a las reglas y condiciones que le imponen.

Pefil bajo, sin hacer demasiadas estridencias, no quejarse del reglamento y por sobre todas las cosas apelar a la astucia. Muchas veces los campeonatos se ganan con astucia más que con fuerza.

canapinos

El "Titán" arrancó el año muy calmo, pasando muchas veces desapercibido. Jamás mostró sus armas y las utilizó en el momento justo para ganar, casi sin despeinarse, el título en Neuquén.

Con un equipo que no cambia motorisa a cada rato, con un  responsable del chasis exclusivo, con todo lo que significa tener a Alberto Canapino sobre el auto, un  presupuesto acorde a las exigencias de la categoría y un talentoso al volante, estaba claro que el campeonato 2019 se veía venir.

Simulador Canapino

Pero "el gran simulador" ganó cuando tenía que ganar y puso todo cuando lo tenía que poner. Como de costumbre corrió todo el año para entrar en la Copa de Oro, logró la condición para salir Campeón que era ganar una carrera y después puso toda la "carne en el asador" en el momento y en el lugar preciso.

Y como dice el refrán. "A buen entendedor pocas palabras", se lo cambiaría por "A buen escondedor....pocas palabras".

Canapino con picardía, un gran equipo y talento nuevamente gritó Campeón.