Aston Martin y una historia no muy feliz en la F1

Aston Martin regresa de manera oficial a la F1, luego de 61 años, donde su paso por la categoría fue poco menos que un fracaso

La historia de Aston Martin en la Fórmula 1 es prácticamente desconocida, seguramente porque fue un fracaso.

La selecta marca británica, bajo el mando de David Brown, compitió en la década del 50.

Aunque sus autos eran rápidos y nacieron con el objetivo de desafiar a las marcas dominadoras de la época pero los continuos problemas mecánicos se lo impidieron.

DRB1

A mediados de la década en la que se creó la Fórmula 1, Aston Martin, entró en el campeonato tras la introducción de los motores de 2.5 litros. Al mismo tiempo que lo decidió, la marca desarrollaba el exitoso DBR1 que compitió y ganó las 24 Horas de Le Mans en 1959 y también los "1000 Kilómetros de Nürburgring" tres veces, entre 1957 y 1959. 

El primer F1 integral de Aston Martin, el DBR4, se estrenó en 1959, compartiendo recursos con el resto de proyectos deportivos, lo que mermó las posibilidades del modelo e hizo que se retrasara su estreno, que ya estaba preparado un año antes.

DRB4

Esto provocó que la marca llevase a pista un modelo desfasado en cuanto a mecánica y aerodinámica. El director del proyecto era el ingeniero británico John Wyer y el coche fue diseñado por Ted Cutting.

En el estreno del DBR4 en el International Trophy de Silverstone en mayo de 1959, el británico Roy Salvadori terminó segundo, a solo un segundo de Jack Brabham con un Cooper. 

El segundo puesto de Salvadori en Silverstone fue el mejor resultado logrado por Aston Martin y el DBR4 en una carrera.

DRB4

El auto era más pesado y tenía menos potencia que sus competidores, motivo por el que sus pilotos, Salvadori y Carroll Shelby, sus ganadores en Le Mans, debían exprimir al máximo el potencial del mismo y terminaba rompiéndose.

Sus mejores registros fueron los dos sextos puestos en los GP de Gran Bretaña y Portugal, ambos logrados por Salvadori. Shelby fue octavo en Portugal y décimo en Italia. 

En 1960 Aston Martin probó suerte con el DBR5, creado en base al modelo anterior. Había evolucionado tecnológicamente y era más ligero, pero siguió sin ser competitivo y así lo demostraron sus resultados, un abandono y un undécimo puesto en el único GP de F1 que disputó, Gran Bretaña.

DRB5

Ya en 1961 la F1 cambió el reglamento e introdujo motores de 1.5 litros y  Aston Martin, tras fracasar en su primer intento de triunfar en la F1, decidió abandonar el campeonato.

Desde entonces, Aston Martin no ha regresado a la categoría reina del automovilismo, aunque sí que ha estado involucrado en otros proyectos deportivos de GT y ha logrado cierto éxito.