Carlos Sainz: Aquel pibe solidario que hoy firmó para Ferrari

En el aeropuerto de Niza 2013, un pibe llamado Carlos Sainz me dio una mano, ese chico que venía de Mónaco luego de correr en GP3 hoy firmó con Ferrari

A veces el destino está marcado y nos va encaminando a lo que siempre soñamos.

Como se dice vulgarmente, algunos nacen estrella, y otros estrellados, pero al destino muchas veces hay que ayudarlo.

Es el caso de Carlos Sainz Jr,  quién hoy fue anunciado oficialmente como piloto Ferrari, para reemplazar a Sebastian Vettel en la próxima temporada de la Fórmula 1.

El joven español, nacido en Madrid hace 25 años, siguió lo pasos de su exitoso padre Carlos Sainz y se transformó rápidamente en uno de los pilotos más buscados por su nombre y por su actitud.

Su rostro muestra bonomía, sencillez y simpatía y pareciera estar siempre dispuesto a todo.

La historia personal se remonta al año 2013 en el aeropuerto de Niza, donde esperabamos para tomar un vuelo a Frakfurt. 

Con Rubén Salerno, su hijo Alessandro, Jorge Cersósimo y un grupo de amigos regresabamos de ver el Gran Prix de Mónaco de Fórmula 1, luego de haber estado en las "24 hs. de Nürburgring con la Misión Argentina.

Con la prisa de salir rápido, y no tener contratiempos, nos fuimos antes de que caiga la bandera a cuadros, que selló la victoria de Niko Rosberg con el Mercedes, lo que sería el último triunfo de un motor convencional en el principado.

Al llegar al aeropuerto francés nos encontramos con Carlos Sainz padre, con quien nos saludamos respetuosamente, y más adelante con su hijo Carlos Jr, que había participado en la competencia preliminar de GP3 con el equipo Arden.

Alonso y Sainz JR

Al parecer los Sainz tuvieron la misma idea que nuestro grupo y se fueron anticipadamente de Montecarlo.

Me acerqué a Carlitos y le pregunté si sabía quién finalmente había ganado el Gran Prix monegasco, a lo que el pibe rápidamente accedió a su celular y ratíficó el triunfo de Rosberg diciendo: "estaba casi dictaminado, imposible que no fuera el ganador".

Luego nos separamos y cada uno hizo lo suyo.

Hasta que el que suscribe subió al primer piso, sector de comidas, para recurrir a un almuerzo, casi merienda.

Entre la gran variedad de productos, obviamente en francés, lo que me quedó más a mano era una hamburguesa. 

Como era lógico trataba de buscar lo más simple posible pero no me ponía de acurdo con la recepcionista del pedido ya que yo no entendía francés ni ella castellano.

Cuando estaba a punto de desistir, porque las señas evidentemente no eran claras, se acercó desinteresadamente Carlos Sainz Jr y con sencillez y buena onda me dijo:

"Hombre, ¿ que quieres comer?, ¿ te puedo ayudar?".

La verdad me sorprendió la actitud del pibe que gentilmente se acercó para darme una mano.

Carlitos, de acuerdo a mis necesidades gastronómicas, rápidamente hizo mi pedido, me ayudó a mostrar mi tarjeta de crédito y se marchó con una sonrisa cuando la camarera finalizó la operación exitosamente.

Por supuesto me acerqué a su mesa para agradecerle su gesto, invitándolo con el café, algo que finalmemnte no se concretó por el apuro del embaque y solo atinó a decirme junto a su padre, Buen retorno a Argentina!!!.

Siempre aquella actitud me quedó grabada, ya que desinteresadamente ese joven extendió su mano para ayudar a un desconocido que estaba en problemas.

Hoy ese muchacho sencillo, que en 2013 tenía 18 años, es el nuevo piloto Ferrari.

Indudablemente su talento y perseverancia lo han llevado a esta oportunidad única pero seguramente su sencillez y bonomía también han colaborado para que en Maranello se incline por él.