Cingolani: "Correr con Berta tenía un plus"

Daniel Cingolani hizo un repaso de su carrera por el TC 2000. Habló de Berta, de sus autos, del campeonato y de Henry Martín entre otras cosas

Daniel Cingolani fue uno de los grandes protagonistas que tuvo el TC 2000. Su carrera dentro de la categoría de fue de menos a más y logró el campeonato en el año 2000. Lo hizo dentro de la escudería de Oreste Berta. Sus inicios fueron con  Ford Sierra, que según Daniel, el último le abrió puertas.“Esa sierra sin dudas me abrió posibilidades. Ese año, por ejemplo, perdimos dos carreras en Oberá cuando veníamos ganando y faltando muy poco para que termine y también perdimos una carrera en Concordia cuando agarre una mancha de aceite. Por suerte luego ganamos en Paraná y es ahí donde se abren definitivamente las puertas. Recuerdo que me llamó Oreste Berta para probar un auto pero lamentablemente no pude entrar, en Renault, porque ellos querían subir a un piloto de la marca. Ingresó el Toto Etechegaray. Después en 1995 lo pude lograr”.

Si hablamos de Oreste Berta no hay dudas. para el hombre de 9 de Julio, que correr ahí era lo máximo.“Sin dudas. Lo tome de esa manera. Trabajar con Berta era tocar el cielo con las manos. Siempre digo lo mismo cuando hablamos de este tema. Correr con Berta en el automovilismo argentino tenía un plus”. En cuanto a si había presión a la hora de ser piloto de ellos, el campeón del 2000 comentó: “La presión te la generabas vos, era de uno, porque en realidad  ellos nunca te presionaban. Todo lo contrario. Las veces que no andaba bien me mostraban los motivos del por qué. Cuando no fuimos competitivos ellos lo sabían. Un día le comente (a Oreste) que estaba preocupado porque yo notaba que no estaba a la altura de las circunstancias y me dice quédate tranquilo que el auto no está. Cuando lo logremos lo vas a notar y así fue, Fuimos a Chaco y ganamos la carrera. Te daban tranquilidad”.

Durante esa época Cingolani, como todos los que integraron grandes Team, no escapó a la rivalidad del compañero de equipo y con Henry Martín tuvieron sus asperezas: “Fue dura la lucha, muy dura. Hubo desobediencias, mucha rivalidad, inclusiva entre los mecánicos, y eso hizo que nos sacaran a los dos del equipo. Yo recién salía campeón y quedaba despedido”.

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Luego de la despedida, y a la hora de hablar del pos Berta, el Muñeco señaló: “El después fue duro y complicado porque quedé desarmado. No tenía en ese momento muchas posibilidades de buscar un equipo porque en diciembre me dicen que no seguía y todos ya tenían las estructuras cerradas. Por suerte apareció el equipo Chrysler y encaramos ese proyecto”.

Entre otros temas el que no quedó afuera fue el del golpe duro de Río IV y la secuela que le dejó y nunca había comentado. “Yo tuve tres golpes muy duros. Uno probando en el autódromo de Las Flores, el auto no sirvió más, otro en el circuito de Paraná y el último el de Río IV. En ese, nunca lo comenté, perdí un poco la visión en el ojo derecho. Por suerte no me dificultó para seguir corriendo”.

Por último Daniel Cingolani dejó su postura sobre el automovilismo virtual y al respecto dijo: “No estoy de acuerdo con los simuladores. Agustín Canapino salió de ahí pero si no lo hubiese hecho sería tan bueno como lo es ahora. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. El Flaco Traverso siempre dijo la gente se tiene que dar cuenta que no puede manejar un auto de carreras como lo hacemos nosotros. Si alguien cree que por poder manejar un simulador y ganarle a Canapino está en condiciones de manejar uno de competición está confundido. Hay que marcar las grandes diferencias”.