Cracks en potencia

Jorge Barrio y Franco Colapinto son las muestras más claras de la nueva camada que quiere irrumpir en el automovilismo nacional.

El automovilismo argentino tiene la virtud de contar con un buen semillero y a menudo saca cracks que rompen el molde. Hoy también se enfrenta a un cambio generacional, donde las futuras estrellas comienzan a asomar y una nueva camada empieza a entrar a las grandes ligas.

Jorge Barrio y Franco Colapinto aparecen como los cabezas de ese grupo de jóvenes fulgurante que busca hacerse su camino. Ambos son de las apariciones más relevantes de los últimos tiempos del deporte motor nacional, juntos a otros como Otto Friztler e Isidoro Vezzaro, que van haciendo sonar su nombre cada vez más fuerte.

Cada uno en su plano, Barrio y Colapinto se ganaron el reconocimiento temprano a fuerza de talento, rendimiento y resultados. Aunque se llevan menos de un año de diferencia, fueron contemporáneos en las categorías Pre Junior del Campeonato Regional de Karting y el Argentino.

Luego de transitar la base inicial del automovilismo, los dos siguieron el camino lógico y se volcaron a los monopostos. Jorge apuntó a la Fórmula Renault 2.0 y Franco a la F4 Española. Ambos tuvieron un inicio auspicioso: fueron campeones, marcando una de las características que comparten, la efectividad.

El joven de Pinamar debutó en noviembre de 2019 en la “Fábrica de Talentos” y solo tardó 11 fechas en consagrarse campeón (3 de 2019 y las 8 de 2020). En su camino a la corona, ganó en cuatro oportunidades, subió al podio once veces y logró cuatro pole position.

Por su parte, el oriundo de Pilar afrontó su primer año en autos de Fórmula de una forma particular, porque se sumó al equipo Drivex School y fue protegido de Fernando Alonso en el certamen español. Y no defraudó. Consiguió 11 victorias, 13 podios y alcanzó el título con 108 puntos de ventaja sobre su perseguidor Glen Van Berlo.

A pesar de su corta edad, los dos tienen conductas muy profesionales y mantienen los pies sobre la tierra. “La verdad es que no te lo imaginas pero no soy de soñar mucho, tengo los pies en la tierra, me gusta ver el producto del trabajo pero sé que están pasando cosas demasiado buenas”, manifestó Barrio durante una nota que le hizo el medio Todo Pasión al hablar del momento que vive.

En tanto, Colapinto hizo experiencia en la Toyota Racing Series en Nueva Zelanda y terminó tercero en dicho certamen, además de ser el mejor debutante. Luego pasó a la Fórmula Renault Eurocup (dos triunfos y nueve podios) y en este 2021 hizo sus primeros palotes en resistencia, donde no desentonó.

Con el prototipo Aurus del Algarve Pro Racing, fue la referencia de su tripulación en la LMP2 de la Asia Le Mans Series. Allí, logró tres pole position y a pesar de terminar en el último escalón del podio, fue elegido como el rookie del torneo. “Ya demostré que puedo andar rápido, contra pilotos de enorme experiencia en el WEC, o el Mundial de Turismo, ex pilotos de F1. Varios equipos vieron eso. Haberle ganado a pilotos muy to, fue muy lindo y además aprendí mucho de ellos porque nunca había corrido con gente tan experimentada”, le comentó el pilarense a Carburando cuando regreso de aquella experiencia.

El futuro es promisorio para ambos y los hechos así lo marcan. Uno se estrenó en los autos con techo junto al equipo Ambrogio Racing de TC2000 y debutó ganando, cuestión que revalidó el pasado fin de semana con su segundo éxito al hilo en la categoría. Mientras que el otro fue confirmado por la escuadra G-Drive para uno sus autos en la temporada del Mundial de Endurance y está inscripto para las 24 Horas de Le Mans. Además, también fue anunciado por el MP Motorsport para el campeonato de la Fórmula Regional Europea by Alpine.

Barrio y Colapinto son la punta de la lanza de la generación que se viene. Una camada que busca hacerse paso entre los consagrados y los que ya dejaron de ser una promesa para convertirse en una realidad. Y el automovilismo argentino está agradecido porque tiene materia prima de calidad para el futuro.