Cuando la diferencia la hacen los pilotos

Gabriel Ponce de León y Agustín Canapino utilizaron toda su capacidad conductiva para llegar en puestos de vanguardia con autos no competitivos

Las carreras son de autos y eso no tiene discusión. Por más piloto bueno que este arriba si el vehículo no anda, los milagros acá no existen. Lo que si queda claro, y queda en evidencia en muchas oportunidades, es que cuando un auto no funciona acorde a las circunstancias, el que hace la diferencia es el piloto. El domingo en la carrera de Top Race, disputada en Olavarria, hubo dos ejemplos claros que demostraron que la capacidad conductiva estuvo muy por encima del rendimiento de sus autos. Los destacados fueron Gabriel Ponce de León y Agustín Canapino. Ambos hicieron lo que pudieron con dos Top Race que no están competitivos como ellos pretenden. La experiencia, el manejo impecable y las mañas hicieron que los dos no terminasen mucho más atrás.

No hay dudas que de los dos autos al que le falta más es al de Junin. Si bien Canapino no está conforme con el ritmo en carrera su auto, aún así, es más que el de Gabriel. En la segunda carrera, que tuvo la grilla invertida, el trabajo de Ponce de León fue impecable. Hizo todo bien para aguantar el ataque permanente de Caito Risatti. Sus maniobras fueron súper defensivas pero siempre dentro de la legalidad. Finalizó en el segundo escalón del podio.

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Por el lado de Canapino pasó algo similar. Su conducción estuvo muy por arriba de su Mercedes. A diferencia de otras carreras, donde lo vemos aguerrido, donde va al ataque y donde parece que se va a comer a sus rivales, en Olavarria lo vimos exigido, a la defensiva y en una lucha que le termina siendo muy desgastante. En ambas finales terminó en el quinto lugar. Su auto deberá mejorar en carrera ya que para clasificar está bien.

En el autódromo Hermanos Emiliozzi tanto Ponce como Canapino se lucieron con su manejo y eso debe ser motivo de satisfacción desde el punto de vista personal. Ahora sus estructuras deberán encontrar que ambos vehículos peguen el salto de calidad que están buscando. Ellos saben que si lo logran, los pilotos los tienen. 

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